Los consejeros del Banco de Inglaterra (BoE, por su sigla en inglés) se concentraron fuertemente en la caída de los precios del petróleo durante su reunión de política monetaria de diciembre y la mayoría que votó para mantener las tasas de interés sin cambios pareció levemente más unida.

Los consejeros dijeron que los precios del petróleo habían caído mucho más rápido a lo que esperaban en noviembre. Agregaron que la inflación probablemente se desaceleraría a menos de 1% en diciembre -por debajo de su meta de 2%- y que posiblemente se mantendrá más baja de lo estimado previamente.

Las minutas de la reunión del comité de política monetaria del BoE del 3 y 4 de diciembre, recientemente publicadas, mostraron que la mayoría de los consejeros cree que el débil panorama para la inflación justificó que mantuvieran las tasas de interés sin cambios en un mínimo histórico de 0.5 por ciento.

Sin embargo, también existía un riesgo de que el grado de capacidad ociosa pueda ser eliminado más rápidamente a lo asumido con anterioridad, particularmente si la tasa bancaria siguiera el camino implicado por los rendimientos del mercado , afirmó la mayoría en favor de mantener las tasas sin cambios.

La inflación británica se desaceleró inesperadamente el mes pasado a 1%, su nivel más bajo en más de 12 años y mucho menor a la meta del Banco de Inglaterra, de 2 por ciento. El petróleo cayó por debajo de los 59 dólares por barril por primera vez desde mayo del 2009.

Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, dijo que la caída de los precios del petróleo era un positivo neto inequívoco para la economía británica, pero agregó que el banco examinaría el efecto directo de eso sobre la inflación.

Las minutas mostraron que la mayoría que votó por mantener las tasas sin cambios cree que será necesario un crecimiento más veloz de los salarios para cumplir con la meta de inflación de 2 por ciento. Sin embargo, aquellos a favor de un alza de tasas estiman que la economía ya va encaminada a ello.