El desarrollo humano de los indígenas en México es similar al que tenía el país en su conjunto hace 50 años, afirmó el secretario general del Consejo Nacional de Población (Conapo), Félix Vélez Fernández.

Al participar en la presentación del Informe del Indice de Desarrollo Humano de Hogares e Individuos, el funcionario reconoció que no se trata de ninguna "sorpresa".

Aunque reconoce avances en el desarrollo de los indígenas, el documento elaborado en forma conjunta por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y distintas instancias del gobierno mexicano señala que ese grupo padece rezagos importantes.

Es cierto que las poblaciones originales presentaron una reducción muy significativa en el índice de pobreza entre 2004 y 2008, inclusive puede ser el avance más significativo en la historia, pero presentan una brecha importante en educación y en pobreza, sobre todo entre los adultos mayores.

Al respecto, el coordinador general de la Oficina Nacional de Desarrollo Humano del PNUD, Rodolfo de la Torre García, destacó que de acuerdo con los resultados del estudio, los indígenas presentan un índice de desarrollo humano equivalente a 88% del mismo indicador para la población pobre no indígena.

Esto significa que los indígenas de entre 45 y 65 años tienen un índice de desarrollo humano más bajo que los niños de poblaciones autóctonas de cero a seis años.

El secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Gonzalo Hernández, destacó a su vez como resultados importantes que hubo avances en salud y educación, aunque la medición del ingreso fue mucho más errática.

Advirtió que existen muchas carencias sobre todo en el sureste del país y que la calidad de los servicios aún es muy desigual en varias partes, pese a la buena noticia que significa el hecho de que haya más grupos con acceso a los servicios.

En cuanto al ingreso, las noticias no son muy buenas porque la crisis financiera y el incremento en el precio de los alimentos afectó sobre todo a los grupos más pobres del país, añadió Hernández Licona.

En su oportunidad el representante residente del PNUD en México, Magdy Martínez-Solimán, señaló que a pesar de que las diferencias entre los más pobres y los más ricos han disminuido ligeramente, aún persisten.

En particular, temas como la economía familiar, el ingreso y el empleo hacen más evidente la magnitud de esta brecha, lo mismo que la calidad de los servicios.

Sin embargo se observa que de acuerdo con las estimaciones que se desprenden del informe, entre 2000 y 2008, 10% de la población con menores ingresos registró un avance de 6.9% en su índice de desarrollo humano, mientras que 10% con más ingresos avanzó en 0.4% en el mismo indicador.

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