Petróleos Mexicanos (Pemex) es un factor de preocupación para los inversionistas, que temen que en algún momento pueda afectar al emisor soberano, reconoce el jefe de Investigación Económica en Vector Casa de Bolsa, Rodolfo Navarrete. No obstante, economistas de Bank of America Merrill Lynch y Bloomberg matizan que no vulnera la solvencia del país.

Durante la conferencia anual sobre el panorama para México en el 2016, la economista para América Latina en Bloomberg, Jimena Zúñiga, reconoce que el acorralamiento en el que se encuentran las finanzas públicas tendría que orillar al gobierno a bajar los costos operativos de la paraestatal.

De acuerdo con el economista en jefe de BofA para el país, Carlos Capistrán, las finanzas públicas se han empobrecido por el menor flujo de ingresos petroleros y por el aumento de las tasas de interés, que encarecen las obligaciones de México.

Ante el deterioro fiscal, enfatiza el experto de Vector, la petrolera tendría ya que haber mejorado sus operaciones y reducido sus costos, como sí lo hicieron corporativos petroleros de Estados Unidos.

Si sigue el precio del petróleo sigue bajando como se espera, probablemente se complicará la situación para Pemex, refiere Navarrete.

Nos preocupa la desinserción agresiva de la empresa y puede ser que en el mediano plazo, esto es, en unos tres años, estará mucho muy disminuida, será más ineficiente y presentará problemas financieros más importantes , detalla.

Para el analista, no es casualidad que por primera vez en la minuta del Banxico tocasen el tema de Pemex como un factor de preocupación .

La producción cayó 7% por segundo año consecutivo, sigue cayendo el precio internacional del petróleo y es una empresa que no responde a incentivos del mercado. Todo es un coctel seguro de problemas , admitió.

Al hacer un balance sobre la situación de las finanzas públicas, al incluir las reservas del Banxico, incorporar la deuda de Pemex a los Requerimientos Financieros del Sector Público, no cae México en algún tema de solvencia , asegura.

Pero efectivamente, es grande la deuda de Pemex, deteriora su balance y sí tendría un efecto en la calificación soberana , observa Capistrán.