La firma consideró que AL tiene condiciones para resistir la desaceleración mundial y alcanzar un crecimiento; pero países como Brasil y México registrarán las tasas de crecimiento más bajas de la región.

El economista en Jefe de BBVA Research, Jorge Sicilia, refirió que para este año se estima que la región latinoamericana registre un crecimiento económico de 3.6% para este año y de 3.8% para 2013.

De acuerdo con el informe Situación Latinoamérica , para 2012 se estima que el Producto Interno Bruto de México reporte un crecimiento de 3.3% y el de Brasil de 3.2 por ciento.

Mientras que se espera que de 2012 a 2015 países como Perú, Colombia y Panamá destaquen como las naciones con mayores crecimientos, al alcanzar tasas superiores a 5.0 por ciento.

En una videoconferencia desde España, destacó que las economías de la región tienen buenas condiciones para resistir el empeoramiento del entorno global, gracias a la solidez de sus posiciones fiscales y a la fortaleza de sus sistemas financieros.

Sin embargo, dijo, la región está entrando en una fase de desaceleración ordenada y convergiendo a un ritmo de crecimiento normal, cercano al aumento de la capacidad productiva de sus economías.

Explicó que la desaceleración que están mostrando los países ha sido motivada, en primer lugar, por el incremento de la inflación por encima de lo esperado, especialmente en Chile y Perú, lo que ha limitado el crecimiento del poder de compra de los consumidores, en un contexto de fuerte aumento del empleo y los salarios.

Otro factor que es común a todos los países, señaló, es la aversión al riesgo global, que se ha reflejado en presiones sobre las monedas y ha motivado un mayor grado de incertidumbre.

En el caso de México, destacó, se mantienen el estimado de crecimiento de 3.3% en 2012, con algo más de confianza dado que las perspectivas de Estados Unidos (con una tasa menor al 2.00%) son de las mejores dentro de los países desarrollados.

De hecho, comento, dentro de las perspectivas de México se puede hablar de un ligero sesgo al alza en la estimación del Producto Interno Bruto de este país, derivado de la mejora del panorama en Estados Unidos.

Entre las vulnerabilidades observadas en México, comentó, se encuentran su aún elevada dependencia fiscal de los ingresos petroleros, y aunque en menor medida, la falta de diversificación de sus exportaciones al no aprovechar más sus diversos tratados comerciales.

En este sentido, aclaró que su vinculación con la economía de Estados Unidos puede verse de dos maneras, negativa en el sentido de su concentración en exportaciones a dicho país, pero a la vez positivo pues en este rubro ha venido ganando terreno, colocándose como uno de los principales exportadores a una de las economías más importantes.

Comentó que ante las elecciones presidenciales en Estados Unidos, habrá cierta incertidumbre que provocará una desaceleración de las inversiones por parte de las empresas, ante el temor de cambios regulatorios, lo que se mantendrá en tanto no se clarifique el panorama.

Por otro lado, agregó, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay han tenido que enfrentar sequías por el fenómeno climático de La Niña, que ha afectado la cosecha de grano en esos países, lo que también ha contribuido a la desaceleración de la demanda interna.

No obstante, comentó la entrada de inversión extranjera en capital fijo en países como Chile Colombia y Perú, aunado a un mejor desempeño de la inversión pública en Colombia, Perú y Brasil permiten señalar que la demanda interna seguirá respaldando el crecimiento .

Jorge Sicilia advirtió que el mayor riesgo al que se enfrenta la región de América Latina es al agravamiento de la situación de Europa, donde las primas de riesgo en los países periféricos continúan altas.

Portugal es ahora la incógnita en los mercados, ante la posibilidad de contagio de Grecia , manifestó.

Agregó que a pesar de que las subastas a tres años están inundando de liquidez el mercado, las tensiones financieras en Europa continúan todavía elevadas, y los mercados financieros mayoristas siguen sin normalizarse, especialmente en la periferia.

RDS