El gobierno federal aprovechó las condiciones de los mercados financieros para emitir deuda en el mercado japonés por un total de 135,000 millones de yenes, (que representan alrededor de 1,260 millones de dólares) a un costo mínimo histórico, indicó Juan Pablo Newman, titular de la Unidad de Crédito Público de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

En entrevista, expuso que dicha emisión se hizo a través de la colocación de cuatro bonos a plazos de cinco, siete, 10 y 20 años, cuyas tasas de interés fueron de 0.60, 0.85, 1.05 y 2%, respectivamente.

“Esta transacción abona a las necesidades de financiamiento del 2019, pues a inicios de enero se colocaron bonos en dólares y euros con lo que se completaron las necesidades de financiamiento externo del 2018”, dijo a El Economista.

De acuerdo con información de Hacienda, en el primer bimestre del 2018, el gobierno colocó 3,200 millones de dólares y después 1,500 millones de euros que representaron alrededor de 1,800 millones de dólares, con lo que se completaron los 5,000 millones de dólares que se aprobaron para el endeudamiento externo del 2018.

“Si bien ya se habían completado las necesidades de financiamiento para el 2018, en el Plan Anual de Financiamiento expusimos que si existían condiciones favorables en los mercados financieros se podría volver a recurrir a la deuda y como resultado obtuvimos tasas muy competitivas”, afirmó el funcionario.

No descartó que, a lo largo del año, el gobierno federal vuelva a emitir deuda externa, ya que podrían seguir aprovechando las bajas tasas en los mercados internacionales; “constantemente estamos revisando las condiciones de los mercados financieros para ver si le conviene al país conseguir financiamiento más barato”.

NO HAY RIESGO EN LAS FINANZAS PÚBLICAS

Newman aclaró que lo anterior no representa un riesgo para las finanzas públicas, pues 80% del portafolio de deuda del gobierno federal está denominado en pesos, mientras que 20% está en moneda extranjera, en su mayoría dólares y el resto en euros, yenes y libras esterlinas.

Además, expuso que la mayoría de la emisión de deuda ha sido a plazos largos y a tasas fijas, con lo cual disminuyen los riesgos de refinanciamiento.

“Toda la deuda externa está en tasa fija y 85% de la deuda interna también, por lo que, ante movimientos de tasas de referencia de la política monetaria, tanto de México como de otros países, el impacto en las finanzas públicas es muy bajo”.

Esto nos permite tener certidumbre de las finanzas públicas, es decir, aun ante cambios en el contexto internacional y nacional, no se ve un impacto significativo, por lo que se puede hacer una mejor planeación de mediano y largo plazo, abundó.

EN el CAMINo de LA CONSOLIDACIÓN FISCAL

Newman, quien el año pasado todavía era director financiero de Petróleos Mexicanos (Pemex), comentó que con las colocaciones de bonos, el gobierno sigue encaminándose a su meta de consolidación fiscal, pues seguirá reduciendo su nivel de deuda como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB).

“El proceso de consolidación fiscal que inició en el 2016 ha reducido la deuda como porcentaje del PIB, en el 2016 cerró en 50% de este cociente, en el 2017 ésta disminuyó a 46.1% y para este año se prevé que siga disminuyendo”, recordó.

Destacó que prueba de que se está logrando la consolidación fiscal es el cambio de perspectiva que hizo en la víspera la calificadora Moody’s a la deuda soberana de México, de Negativa a Estable.

“Lo que ven las calificadoras es la estabilidad macroeconómica, la disciplina financiera y la robustez de las instituciones financieras, y eso se traduce también en mejores condiciones de mercado”.

Comentó que además de ir reduciendo el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público —la medida más amplia de la deuda— el gobierno federal también irá disminuyendo el costo financiero de la deuda para poder destinar mayores recursos a la inversión.

El funcionario hizo énfasis en la prudencia que ha tenido el gobierno federal en el manejo de la macroeconomía del país, pues aun en momentos de volatilidad tanto nacionales como internacionales, México ha podido acceder a los mercados financieros internacionales y financiarse a costos competitivos.

[email protected]