Inversionistas extranjeros mantuvieron sus posiciones en México durante el primer trimestre del año y generaron la entrada de 4,800 millones de dólares; un flujo que casi duplicó el captado por esta misma vía en el último cuarto del año pasado, consignaron estadísticas del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

A pesar del atractivo que les genera el alto premio que paga el mercado mexicano, de 8.25%, la llegada de capitales extranjeros al mercado se mantiene lejos del flujo observado en el mismo periodo del año pasado, esto es entre enero y marzo del 2018, cuando se registró la entrada de 11,000 millones de dólares.

Esta desaceleración en el flujo de capitales extranjeros al mercado mexicano es explicada por el economista del IIF, Jonathan Fortun, como una reacción al contexto internacional, con la guerra comercial y la liquidez disponible en el mercado ante la decisión de la Fed de dejar sin cambio la tasa, así como por las condiciones internas de México. Una tasa alta, la mayor entre economías OCDE, como la de México, no sólo es un sobreprecio para el inversionista, es también una señal de alerta, que se suma al diagnóstico sobre el mercado, dice.

Desde Washington, detalla a El Economista que a nivel doméstico, el cambio de gobierno y la situación financiera de Pemex, son factores que han impactado en el ánimo del inversionista, que aun buscando al mercado mexicano, mantienen cautela. “México tiene una buena reputación como un buen pagador de sus títulos. Y el gobierno mexicano ha emitido señales claras de que mantendrá esta buena reputación”, consignó.

Pemex, en la mira

Información divulgada por el IIF, el Capital Flows Tracker/Rastreador de Flujos de Capital de mayo, donde Fortun es uno de los analistas líderes, identificó que los tenedores de títulos mexicanos no residentes deshicieron posiciones durante febrero por 1,400 millones de dólares.

Una reacción que contrasta con el comportamiento de enero y marzo, meses en los que sí se captaron capitales externos por 4,100 millones de dólares y 2,000 millones, respectivamente.

Sin duda Pemex ha afectado el sentimiento de los inversionistas sobre México y fue evidente en febrero, cuando las calificadoras hicieron señalamientos sobre su viabilidad financiera, reconoce.

Desde Miami, la directora de Investigación y Estrategia de Bulltick, Kathryn Rooney Vera, dice que el sentimiento por el mercado mexicano se mantiene atractivo.

Los títulos mexicanos, en particular los instrumentos de renta fija casi soberanos de Pemex, son atractivos desde la perspectiva de valor relativo y absoluto, dice.

El analista en Eurasia Group, Carlos Petersen, dice que el mercado advierte un poder de decisión concentrado en el presidente de México.