El presidente Mauricio Macri anunció el miércoles varias medidas con las que busca aligerar el impacto que tendrá sobre los argentinos el derrumbe de los mercados financieros, tras la aplastante victoria electoral de la oposición el domingo.

La derrota de Macri en las elecciones primarias dejó al candidato favorito de los mercados con escasas oportunidades de ser reelecto, lo que propició un desplome de la confianza de los inversionistas y del peso, lo que se espera que acelere una inflación ya altísima.

Los anuncios de Macri, que fueron bien recibidos por la oposición, aunque considerados tardíos, no lograban calmar al mercado cambiario argentino en una jornada de pérdidas para las bolsas internacionales.

“Yo le ruego (a Macri) que por la gravedad de la situación hoy prime la condición de presidente (a la de candidato), porque el riesgo es muy grande. El riesgo es además que nos quedemos sin reservas, que el Fondo (Monetario Internacional) nos termine dando la espalda”, señaló Alberto Fernández en una entrevista con El Destape Radio.

El dólar avanzó 3.89 pesos en el segmento minorista hasta colocarse en 62.17 pesos, según el promedio entre bancos que realiza el BCRA, mientras que trepó hasta 63 pesos, unos 5 más que el martes, en las pantallas del Banco de la Nación Argentina.

El índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires perdió 1.40%, a 29,921.69 puntos. En tanto, el riesgo país se encaminaba hacia los 2,000 puntos. El indicador crecía más de 200 puntos, casi 11%, hasta 1,963 unidades.

En un intento por recuperar la iniciativa política, el mandatario dijo que recortará el impuesto a las ganancias personales, aumentará los subsidios para los pobres y congelará el precio de los combustibles por 90 días, entre otras medidas.

“Son medidas que van a traer alivio a 17 millones de trabajadores y sus familias”, expresó Macri en un mensaje grabado.

Tardío y reducido alivio

Para dinamizar el mercado doméstico, el gobierno subirá 20% el piso a partir del cual los empleados pagan el impuesto a las ganancias, dará dos pagos extra —hasta las elecciones generales de octubre— a las familias que cobran el subsidio por pobreza y devolverá impuestos a trabajadores.

“El presidente intenta mover el consumo y eso no está mal. Lo que pasa es que mover el consumo de este modo es riesgoso”, manifestó Fernández.

El conjunto de medidas, que tendrá un costo fiscal de 40,000 millones de pesos (678 millones de dólares), busca mantener las opciones del presidente de cara a las elecciones generales tras el letal impacto que tuvieron los resultados de las primarias del domingo pasado.

El Frente de Todos, del opositor de centroizquierda, Alberto Fernández, consiguió el domingo 47.7% de los votos, contra 32.1% de Juntos por el Cambio, la coalición de Macri.

Si bien las primarias fueron una formalidad porque los candidatos ya habían sido consensuados internamente por los partidos, funcionaron como un sondeo de lo que podría suceder en las elecciones presidenciales de octubre.

Con las cifras que obtuvo, el peronista Fernández —que es secundado en la fórmula por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner— ganaría los comicios en primera vuelta, lo que despertó en los inversionistas el temor a que el Estado vuelva a aplicar amplias regulaciones sobre la economía.

“A menos que haya evidencia de que Macri está empezando a mejorar en las encuestas, los mercados de activos de Argentina se mantendrán bajo presión”, comentó Ilya Gofshteyn, estratega de Mercados Emergentes de Standard Chartered Bank, en Nueva York.

La mayor incertidumbre política actualmente es cuánto se verá afectada la gobernabilidad en los próximos meses, ya que las elecciones presidenciales se disputarán en octubre y el próximo presidente asumirá recién en diciembre.

El hecho de que Fernández y Macri aún deban enfrentarse en los comicios generales dificulta la posibilidad de una transición, según expertos.

Continúa la embestida

Fitch advierte sobre el riesgo de pesificación en contratos eléctricos

Los coletazos tras la victoria del candidato del kichnerismo, Alberto Fernández, y la dura derrota de Mauricio Macri en las primarias presidenciales de Argentina siguen afectando al mercado. Y las empresas energéticas están más que alertas.

Esta vez, la calificadora de riesgos Fitch Ratings señaló que la devaluación del peso argentino y la reacción negativa del mercado a la victoria de Fernández el domingo aumentan el riesgo de refinanciamiento a mediano plazo para las empresas de servicios públicos del país, y la posibilidad de pesificación de las tarifas contractuales.

La firma señaló que empresas como AES Argentina, Capex, Genneia y Pampa Energía están sujetas a este riesgo.

Las compañías de generación en Argentina dependen de los pagos denominados en dólares de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y los mercados internacionales de capital para acceder al financiamiento de inversiones de capital y fortalecer su liquidez.

“Creemos que la base de Energía (Resolución 1/2019), un esquema de remuneración aplicable a la mayoría de la capacidad instalada en el país, se vería significativamente afectada si se pesificaran los contratos de electricidad. Sobre la base de Energía, los pagos del esquema de remuneración de generación de energía están denominados en dólares y liquidados en pesos argentinos”, explicó el reporte. Los precios de la electricidad en Argentina ya son bajos en comparación con otros países de la región. “Por lo tanto, los ajustes adicionales a la base de Energía afectarán los perfiles de flujo de caja de las empresas de servicios públicos argentinos”. (Con información de Diario Financiero / Chile)