La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) no ha logrado resolver el problema sobre cómo gravar la economía digital a través de su famoso Plan de Acción contra la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS, por su sigla en inglés), consideró Oxfam Internacional.

Susana Ruiz, responsable de Justicia Fiscal de Oxfam Internacional, explicó que dentro de las 15 acciones del Plan BEPS se integran mecanismos para buscar solucionar el problema de la economía digital, ya que el actual sistema fiscal internacional está roto y es obsoleto.

“La OCDE reconocía en el 2013 que la economía digital estaba planteando retos a los que se les debía encontrar soluciones y, en un principio, se intentó resolverlos dentro de este conjunto del BEPS (...) Cuando se aprobó el BEPS, sólo contenía cuatro estándares mínimos y no se consiguió consensuar nada sobre la economía digital”, explicó a medios.

Expresó que en el sistema tributario internacional existe un “agujero enorme” que permite que empresas multinacionales, como Google, Facebook, Spotify, Netflix y otras plataformas, puedan generar grandes ingresos y trasladarlos a jurisdicciones en donde pagan una tasa impositiva menor, aun cuando los recursos se generaron en diferentes partes del mundo, países en los cuales el fisco no recauda nada por dicha práctica.

“El sistema fiscal internacional está roto y obsoleto (...) El sistema que hoy tenemos en nuestro modelo tributario internacional se creó hace 100 años, cuando quién se podría imaginar que íbamos a tener empresas como Spotify, Google, etcétera. El modelo fiscal internacional estaba pensado en un modelo empresarial industrial mucho más tradicional”.

El Plan BEPS, añadió, dejó retos como el cuantificar todo aquello que es intangible, como los datos de los usuarios de Facebook, Twitter, la publicidad que se ve en los buscadores de Google o el valor de una marca.

Se espera consenso a fin de año.

El G20 le encomendó una tarea a la OCDE, cuya fecha límite será a finales de este año. Lo que la organización debe lograr es un consenso, a nivel internacional, para encontrar la manera de que estas empresas tributen de manera adecuada en los diferentes países en donde generan ingresos.

En este sentido, Susana Ruiz confió en que el organismo internacional logre a fin de año llegar a un consenso y presentar los principios que regirán la resolución, para que en el 2021 se empiece a trabajar en el diseño técnico para empezar a implementarlo.

Mientras tanto, recordó que los países miembro de la OCDE pueden tomar soluciones temporales, como Francia, que decidió poner un impuesto de 3% sobre los ingresos que las plataformas digitales generen dentro del país, o bien las modificaciones en México para retener el Impuesto sobre la Renta a quienes generen ingresos dentro de estas plataformas y cobrar el Impuesto al valor agregado (IVA) en las transacciones que se lleven a cabo dentro de ellas.

Sobre esto último, la responsable de Justicia Fiscal indicó que es probable que existan incrementos en los precios de los servicios como Spotify, Netflix y similares; sin embargo, expresó que las plataformas deberán definir en qué cantidad aumentar su precio, debido a la competencia del mercado.

¿Cuál es el problema de la economía digital?

La economía digital es un reto para los sistemas tributarios a nivel internacional. Ello se debe a que las empresas muchas veces no residen físicamente en el país en donde generan ingresos, hacen negocio con activos intangibles, o bien hacen uso de los datos personales de los usuarios, por lo cual logran trasladar sus ganancias y pagar una tasa de impuestos mucho menor.

[email protected]