El gobernador del banco central de la India, Raghuram Rajan, anunció su retiro el próximo 4 de septiembre mediante una carta dirigida a su equipo de trabajo.

Tras una adecuada reflexión y después de consultar con el gobierno, quiero compartir con ustedes que volveré a la academia cuando finalice mi periodo como gobernador , escribió en la misiva.

Rajan recordó que hace tres años, cuando asumió la dirección de la instancia financiera, recibió una moneda que se hundía rápidamente , una alta inflación y un débil crecimiento , puntualizó. No obstante, se enorgulleció de los avances que obtuvo su gestión.

Hoy somos la economía con mayor crecimiento del mundo y hemos abandonado hace mucho las filas de los cinco frágiles , en las que estaba la India en el 2013, manifestó el también ex economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Rajan precisó que aún faltan por completar la reforma del banco central, actualmente en marcha, y la formación de un comité de política monetaria, como anunció el año pasado.

Entre las acciones que realizó durante su gestión, destacó la instauración de un nuevo marco centrado en la inflación que ha reducido el incremento de precios a la mitad y la buena formación de las reservas internacionales.

Por su parte, el ministro indio de finanzas, Arun Jaitley, aseveró en su cuenta de Twitter que el gobierno respeta la decisión de Rajan y que pronto anunciará el nombre de su sucesor.

El secretario general de la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria, D.S. Rawal, calificó de desafortunada la salida del gobernador en momentos de riesgo por la tumultuosa economía global y en medio del problema que enfrentan los bancos indios por sus altos niveles de activos tóxicos.

La economía india creció 7.6 % en el pasado año fiscal, finalizado en abril, y la inflación osciló en ese periodo entre 3.7 y 5.7%, ambos indicadores dentro de las estimaciones oficiales.

Durante su estancia en la academia, Rajan fue uno de los primeros economistas que advirtió, en el 2005, que la economía mundial podría sufrir una gran crisis, lo que se ejecutaría tres años después a través de la crisis hipotecaria en Estados Unidos.