El principal sindicato del sector público de Grecia, ADEDY, advirtió que intensificará a partir de este martes las protestas contra las medidas de austeridad implementadas por el gobierno.

De esta manera, iniciará movilizaciones por 48 horas en sustitución del paro generalizado de actividades de 24 horas que se realizaría el miércoles. Lo anterior, tras condenar los recortes en salarios y pensiones del país.

Por su parte, el presidente griego, Karolos Papoulias, advirtió al primer ministro, George Papandreou, que estaría del lado de la opinión pública en cuanto al repudio sobre las medidas de austeridad.

Destacó que mantendrá esta posición a menos de que los problemas de los ciudadanos promedios sean acompañados por una lucha contra la corrupción, que según Transparencia Internacional costó al país cerca de 1,000 millones de euros el año pasado.

El gobierno del primer ministro, George Papandreou, dio a conocer el domingo un nuevo plan de austeridad junto con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional que radica básicamente en fuertes recortes de gastos en el sector público para reducir el elevado déficit presupuestario.

A cambio, Atenas recibirá 110,000 millones de euros en ayuda financiera durante tres años. El paquete busca tranquilizar los temores sobre un posible cese de pagos.

En números

A pesar de que este domingo Grecia por fin obtuvo la ayuda del FMI y la Unión Europea, las cosas no pintan fáciles, pues tiene un déficit demasiado abultado y tardará muchos años en sanear sus finanzas.

  • 110,000 millones de euros, la ayuda que recibirá Grecia por parte del FMI y la Comunidad Europea.
  • 60,000 millones de euros, las obligaciones que el gobierno helénico no estaba en condiciones de financiar en los mercados internacionales.
  • 23% es la nueva tasa de IVA, esto es un aumento de 4 puntos respecto de la tasa de 19 por ciento.
  • 145% es la estimación del aumento de la deuda pública de Grecia en el 2013, a partir de ese momento iniciará una reducción.
  • 13.6% fue el déficit fiscal de Grecia en el 2009, a pesar de que en los países de la zona euro no se permite un déficit mayor a 3 por ciento.