El Grupo de los 20, donde participa México, deberá retomar los temas del intercambio de información fiscal entre países, acotar los fraudes tributarios y limitar el flujo de recursos ilícitos, para evitar cualquier incentivo que llame a corromper a las instituciones financieras, observa Transparencia Internacional (TI).

De acuerdo con los expertos, si una lección dejó la crisis del 2008 y sus secuelas en Europa, es que la falta de transparencia y rendición de cuentas puede retorcer la operación de entidades públicas y privadas, hasta precipitar crisis sistémicas desastrosas .

Según el informe titulado Recomendaciones al Grupo de los 20 , realizado por encargo del Ministro de Economía del Reino Unido, los gobiernos tienen que asumir la responsabilidad de informar de manera regular la situación de sus finanzas.

Además, tendrían que someterse a una supervisión estricta de parte de organismos multilaterales y promover que las cuentas de sus sistemas financieros sean vigiladas por sus congresos respectivos.

Delimitar tareas

En el reporte, se precisa que aunque el G-20 ha instruido a diferentes organismos internacionales a corregir las faltas de integridad y transparencia de operación y cuentas de las instituciones financieras, la tarea ahora es definir la obligación de cada uno.

Es decir, precisan los expertos, no se ha hecho una clara distribución de tareas entre los organismos como la Junta de Estabilidad Financiera, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria y la Organización Internacional de Comisiones de Valores (Iosco).

Esta delimitación y la difusión de las responsabilidades internacionales favorecería las ejecuciones de recomendaciones que ellos mismos puedan realizar, consideran.

El análisis difundido previamente a la Cumbre de Líderes del G-20, que arranca el viernes próximo en Toronto, Canadá, sugiere a los mandatarios que, para poner el ejemplo, aclaren el tamaño de los fondos públicos que utilizaron para estimular sus economías, lo que incluye financiamiento a la infraestructura y transferencias sociales.

Cuentas claras

El ejercicio de difusión propuesto por Transparencia Internacional precisa que los gobiernos tendrían que mostrar de dónde salieron los recursos que financiaron estos estímulos, los planes para reponerlos, y de preferencia, tendrían que darse a conocer antes de que se pongan en práctica los planes de salida que permitirán a las economías andar con sus propias fuerzas, sin apoyo de sus autoridades.

Los países del Grupo de los 20 tendrían que informar al público de manera regular la situación de sus cuentas públicas, los desembolsos realizados con cargo al erario que han hecho desde que inició la crisis.

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