Tras la investigación que realizó el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés) donde señalaron a grandes bancos como JP Morgan, HSBC y Deutsche Bank, entre otros, de lavar dinero a “gran escala”, los bancos globales reaccionaron.

El Deustche Bank anunció su postura y dijo: “Esta no es información nueva para nosotros o nuestros reguladores. Los problemas presentados se remontan a los años anteriores al 2016, nosotros mismos lo informamos a nuestros reguladores y autoridades. Reconocimos las debilidades pasadas en nuestro entorno de control, nos disculpamos por ello y aceptamos nuestras respectivas multas. Lo más importante: aprendimos de nuestros errores, abordamos sistemáticamente los problemas e hicimos cambios en nuestro perímetro comercial, nuestros controles y nuestro personal”.

El banco alemán dijo que “seguirá invirtiendo” en reforzar sus controles de seguridad.

Citi, al que pertenece Citibanamex, señaló que en línea con su compromiso de proteger la integridad del sistema financiero, es diligente en presentar Reportes de Actividades Sospechosas ante el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, cuando corresponde.

“Dada la naturaleza confidencial de estos reportes, no comentamos ni confirmamos ningún reporte o transacción en particular”, señaló.

HSBC, por su parte, respondió que “siempre cumplió con su obligación legal de informar sobre actividades sospechosas”. Agregó que las acusaciones realizadas por el ICIJ son viejas o anteriores a un acuerdo alcanzado al respecto en el 2012 con el Departamento de Justicia estadounidense.

Además, el banco respondió en un comunicado: “No comentamos sobre informes de actividades sospechosas”.

En tanto, Société Générale, declaró que “cumple estrictamente con todas las reglamentaciones de los países en los que está implantado (...) Todos los casos sospechosos que detectamos son declarados sistemáticamente a las autoridades competentes, estas declaraciones comprenden todos los elementos que el banco es capaz de comunicar de acuerdo con la normativa local”.

Asimismo, el banco ING, de Polonia, dijo haber “cortado vínculos” con las empresas sospechosas de haber participado en actividades fraudulentas.

JP Morgan, el banco que tiene más señalamientos en la investigación, se justificó diciendo que “está legalmente prohibido hablar de clientes o transacciones”.

Sanciones a HSBC

En México, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) impuso en este mes 11 sanciones a HSBC que suman un monto cercano a 50 millones de pesos. De acuerdo con el portal de sanciones de la autoridad, estas multas fueron por fallas a la Ley de Instituciones de Crédito así como  por temas de Prevención de Lavado de Dinero.

HSBC insistió que dichas multas no tienen que ver con temas de prevención de lavado de dinero, sino que son resultantes de la presentación de diversos reportes regulatorios que tiene que entregar el banco a la autoridad.

“La CNBV notificó recientemente a HSBC México diversas sanciones resultantes de la presentación de ciertos reportes regulatorios.  Ya hemos implementado las medidas correctivas y continuaremos trabajando con la autoridad”, respondió el banco.

Estas multas se presentaron días antes de que salieran a la luz los diversos señalamientos a la matriz global del banco por permitir operaciones que fueron clasificadas como sospechosas por la Red de Control de Delitos Financieros de Estados Unidos entre el 2000 y el 2017 y que pudieron significar algún ilícito. 

FinCEN FILES

HSBC permitió a estafadores mover millones de dólares de dinero robado por todo el mundo, incluso después de enterarse por investigadores estadounidenses de que (el propio banco) era parte de una estafa.

JP Morgan permitió que una empresa moviera más de 1,000 millones de dólares a través de una cuenta de Londres sin saber quién era el propietario. Más tarde, el banco descubrió que la compañía podría ser propiedad de un mafioso en la lista de los 10 más buscados del FBI.

Se encontró evidencia de que uno de los socios más cercanos del presidente de Rusia, Vladimir Putin, utilizó al Barclays Bank en Londres para evitar sanciones que estaban destinadas a impedir que usara los servicios financieros en Occidente. Parte del efectivo se utilizó para comprar obras de arte.

El Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos no actuó ante las advertencias sobre una empresa local que estaba ayudando a Irán a evadir sanciones.

Deutsche Bank movió el dinero “sucio”  para el crimen organizado, terroristas y narcotraficantes.

Standard Chartered movió efectivo para Arab Bank durante más de una década después de que cuentas de clientes en el banco jordano se utilizaran para financiar actividades terroristas.

(Con información de Fernando Gutiérrez y Agencias)

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