La inflación que enfrentan los consumidores al adquirir bienes y servicios se desaceleró por tercer mes consecutivo, en julio, pero continuó por arriba del objetivo del Banco de México (Banxico), de acuerdo con los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el séptimo mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un avance mensual de 0.59%, mientras que a tasa anual se ubicó en 5.81%, lo que supuso una desaceleración desde el dato de 5.88% del mes previo.

Sin embargo, el resultado de julio fue mayor al esperado por el mercado. De acuerdo con el sondeo de Reuters, los analistas preveían que la inflación se desacelerara a 5.76 por ciento.

Si bien la inflación bajó por tercer mes consecutivo, luego de haber alcanzado un nivel de 6.08% en abril, hiló cinco meses por arriba del objetivo de Banxico de 3% +/-1 punto porcentual.

“A tasa anual, una base comparativa menos débil en energéticos sigue contribuyendo a que el índice general se desacelere, tras tocar un máximo en abril; el índice subyacente mantiene una trayectoria ascendente, afectada por diversos choques de oferta y la recuperación en la demanda por servicios, ante el menor confinamiento”, explicó Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+).

Con el dato aún alto es probable que el banco central mueva al alza su tasa de interés en su reunión del próximo jueves 12 de agosto, de acuerdo con analistas.

Los altos niveles de inflación son algo con lo que han tenido que lidiar, en los últimos meses, diversas naciones. Si bien eran esperados por la baja base de comparación del año pasado como efecto del Covid-19, en los últimos meses la preocupación es que éste no sea sólo un tema temporal y, al contrario, persista por más tiempo del calculado.

Mercancías continúan presionando

De nueva cuenta, las presiones para la inflación vinieron del Índice Subyacente, aquel que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles y que tiene un mayor peso en la inflación general y, por ende, en las decisiones que toma Banxico.

“Al igual que el mes pasado, el principal factor de preocupación fue la inflación subyacente, pues por tercera ocasión al hilo registró su nivel más elevado de los últimos 20 años para un mes comparable. Además, el dato de 0.48% mensual es 2.1 veces mayor al promedio de las inflaciones de los últimos 10 años en el mes de julio, lo que da una buena idea de la magnitud de la desviación”, indicó Marcos Daniel Arias, analista de Monex.

En julio, este índice se ubicó en 4.66%, su octava alza consecutiva. Esto fue resultado, principalmente, del incremento de precios que registraron las mercancías de 5.74 por ciento.

Dentro de este rubro, los alimentos, bebidas y tabaco incrementaron su precio en 6.14% en comparación con el mismo mes del año pasado, mientras que las mercancías no alimenticias aumentaron 5.30 por ciento.

En el caso de los servicios, el alza fue de 3.46% anual.

La inflación no subyacente, por su parte, se desaceleró por tercera vez consecutiva, ubicándose en un nivel de 9.39 por ciento. Entre sus componentes, los precios de los productos agropecuarios incrementaron en 7.77%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se encarecieron 10.67 por ciento.

“En contraparte, la inflación no subyacente cumplió con su cuarto mes consecutivo de descenso en la tasa anual al bajar de 10.0 a 9.39%, cifra que pudo haber sido menor de no haber sido por los incrementos cuantiosos en el gas LP”, agregó el analista de Monex.

Gas LP se disparó 34.97%

Uno de los productos que registró la mayor incidencia mensual en la inflación fue el gas doméstico LP, el cual presentó un incremento de 5.77%, mientras que a tasa anual el alza fue de 34.97 por ciento.

De esta manera, el precio de este combustible se aceleró en comparación con junio, cuando aumentó 30.58%; sin embargo, continúa por debajo del incremento anual que presentó en marzo del 2021, cuando se encareció en 36.52 por ciento.

A finales de julio la Secretaría de Economía publicó en el Diario Oficial de la Federación la Directriz de Emergencia para el Bienestar del Consumidor de Gas Licuado de Petróleo, para con ello, fijar un tope en el precio del gas.

Asimismo, el gobierno informó la creación del Gas Bienestar, la cual distribuirá el hidrocarburo a “precio justo”. El anuncio creó tensiones en el gremio gasero.

ana.martinez@eleconomista.mx