La inflación de la zona euro se ralentizó en junio, pero la inflación subyacente que excluye los precios de la energía y los alimentos sin procesar se aceleró, refirió el lunes la oficina de estadísticas de la Unión Europea, que confirmó sus estimaciones iniciales.

Eurostat dijo que los precios al consumidor en los 19 países que comparten el euro subieron 1.3% interanual en junio, en línea con las expectativas del mercado, desacelerándose desde 1.4% en mayo y 1.9% en abril.

La relajación del alza de los precios responde al menor repunte de la energía, que en junio subió 1.9% interanual, frente a 4.5% que registró en mayo. Mientras, los alimentos frescos subieron 1%, seis décimas menos que el mes anterior.

El ajuste de 1.3% en los precios al consumidor aleja a la inflación del objetivo del Banco Central Europeo (BCE), que considera que un nivel cercano pero inferior a 2% es signo de buena salida de la economía. Precisamente este jueves es la reunión de Consejo del BCE.

Entre los 19 países de la región, la inflación más débil en junio se registró en Irlanda (-0.6%) mientras que la más alta fue para los tres países bálticos, Lituania (3.5%), Estonia (3.1%) y Letonia (3.1 por ciento).

Pero la inflación subyacente, que excluye los alimentos sin procesar y la energía y que es observada muy de cerca por el Banco Central Europeo, se aceleró a 1.2% desde 1% de mayo.

La inflación subyacente estuvo por encima de las expectativas del mercado de un aumento de 1.1%, pero en línea con la estimación previa de Eurostat publicada a finales de junio.

En cifras mensuales, la inflación fue estable en junio, mientras que la inflación subyacente creció 0.2 por ciento.

La inflación acumulada también se ralentizó hasta 1.4% por los productos de alimentación, alcohol y tabaco desde 1.5% en mayo. En cifras mensuales, los precios de este indicador disminuyeron 0.2 por ciento.

Por otra parte, los mercados están a la expectativa de la reunión que tendrá el Banco Central Europeo este jueves, en donde podría haber cambios en su programa de compra de bonos, según ha dejado ver Mario Draghi.