El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) mejoró su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana tanto este como el siguiente año; sin embargo, advirtió que el efecto rebote que se presenta tras la crisis por el Covid-19 desaparecerá en el 2023.

En videoconferencia de prensa, Ángel García-Lascurain, presidente del IMEF, indicó que prevén un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para año de 4.50% desde 4.00% estimado en el mes previo, mientras que para el 2022 la revisión pasó de 2.50 a 2.70 por ciento.

“Una de los factores por lo cual se hace la revisión es la reciente aprobación del paquete de estímulos fiscales de 1.9 billones de dólares en Estados Unidos, que se une a los cinco paquetes de estímulo fiscal que se aprobaron el año pasado por un monto equivalente a poco más de 18.0% del PIB y que, probablemente, continúen teniendo un impacto positivo en la actividad económica de México por la vía de las exportaciones manufactureras, así como en el flujo de las remesas”, agregó.

No obstante, indicó que la modificación al alza que hizo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al estimado de crecimiento para este año de 4.6 a 5.3% es ligeramente optimista dada las condiciones que aún prevalecen de una demanda interna debilitada y diversos riesgos en el entorno nacional e internacional.

En este sentido, Gabriel Casillas, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, indicó que aún con el crecimiento que prevé Hacienda no se regresa a niveles pre Covid, ya que la caída que se dio, el año pasado, fue de 8.5 por ciento.

“Más que hablar de niveles pre Covid, deberíamos hablar de los niveles del 2018 porque en el 2019 también se cayó un poco la economía mexicana. Se va a acabar el efecto rebote. Habrá un poco de este efecto en el 2022, pero se acabará en el 2023 y, por otro lado, los paquetes de estímulos fiscales de Estados Unidos ya no van a estar e, incluso, puede ser que la Reserva Federal incremente su tasa”, agregó.

Por ello, es probable que a la economía mexicana le tome todo el sexenio para recuperar los niveles del 2018.

Inflación podría ser de 6% en abril

Respecto al tema de la inflación, el IMEF también modificó al alza su estimado para este año de 3.90 a 4.00%, con lo cual se encontraría apenas dentro del rango objetivo de Banco de México de 3% +/- 1 punto porcentual.

Gabriel Casillas explicó que el repunte en la inflación se da por un efecto base ya que, el año pasado ante los impactos del Covid-19, la inflación retrocedió considerablemente. Aunado a esto, en el primer trimestre del año se han visto “sorpresas inflacionarias” ante presiones por el incremento de materias primas a nivel internacional, en los metales, alimentos y los precios del petróleo.

“Tuvimos muchas sorpresas inflacionarias en el primer trimestre y es probable que la inflación en abril se ubique cerca de 6% anual porque va a tener los dos efectos combinados, el de base de comparación y las presiones inflacionarias de lado de la oferta, pero al final del año va a bajar, creemos que estemos más cercanos a 4.00%”, apuntó.

Lo anterior, añadió, podría limitar al Banco de México para que continúe bajando su tasa de interés.

ana.martinez@eleconomista.mx