La gradualidad de la política monetaria en México ha permitido un ajuste más ordenado de las primas de riesgo y el tipo de cambio incluso en el episodio reciente de volatilidad asociada al próximo retiro de estímulos de la Reserva Federal de Estados Unidos. Así lo explicó el gobernador del Banco de México (Banxico), Alejandro Díaz de León.

“Si bien en las últimas semanas se han presentado ajustes en el mercado cambiario y un aumento en las tasas de interés en respuesta a los efectos y volatilidad asociada al retiro del estimulo de la Reserva Federal (…) las tasas de interés en valores gubernamentales han registrado un comportamiento estable a lo largo del año”, detalló.

Este ajuste ordenado que se ha presentado en el mercado, primas de riesgo y en el peso mexicano, es resultado también de la gradualidad con que se ha adecuado la política monetaria.

Al participar en su última Convención Bursátil Digital de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), pues terminará su cargo el próximo 31 de diciembre, consideró que el inicio del proceso de reducción de compras de activos por parte de la Fed “podría anunciarse en las próximas semanas”. Este proceso es identificado por el mercado como “tapering” y fue anticipado por el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC por su sigla en inglés) en su anuncio monetario de septiembre.

El gobernador del Banxico confió entonces que el ajuste de la política monetaria que han instrumentado en México favorecerá a mantener la mejora observada hasta ahora en las operaciones del mercado. No obstante, matizó que “el mercado no ha alcanzado los niveles previos a la pandemia”.

Ajuste de tiempo atrás

Díaz de León argumentó que “el ajuste gradual de la política monetaria en México (…) ha facilitado la reducción en las tasas de largo plazo y primas de riesgo asociadas a las mismas”.

“El abrupto aumento en la aversión al riesgo que se presentó tras el choque de la pandemia provocó una significativa depreciación del tipo de cambio y flujos de salida de capital especialmente en activos de renta fija de mercados emergentes como México.”

Sin embargo, destacó que “el peso mexicano ha mostrado un comportamiento ordenado, y un mercado con profundidad”, con una reducción en los niveles de volatilidad respecto del comportamiento registrado el año pasado y al observado por otros mercados emergentes. Esto “en términos realizados como en los precios de las opciones”.

Bondes F, soporte adicional de liquidez

El banquero central destacó que la participación de la AMIB y su extensa red de contactos, ha sido esencial tras la crisis sanitaria,para identificar las inciativas que pueden dinamizar al mercado de deuda y accionario en el país.

Y tomó por ejemplo la primera subasta de los nuevos instrumentos de deuda gubernamental, los Bondes F, que sustituirán a los Bondes D, y que se realizó por la mañana.

La subasta del martes, tuvo una demanda total de 41,400 millones de pesos con 20 postores que incluyó formadores de mercado, bancos de desarrollo comercial y casas de bolsa.

La colocación de estos instrumentos es fundamental para la transición hacia la nueva tasa de referencia a través de la publicación de la TIIE de fondeo, comentó.

Una transición que inició en enero del año pasado, y que continúa hoy, con la colocación de valores gubernamentales en esta nueva tasa de referencia, que servirá para el financiamiento del gobierno federal y para fines de la regulación monetaria.

Durante esta convención, Alejandro Díaz de León recibió un reconocimiento por su trayectoria de parte de los integrantes de la AMIB, a tres meses de terminar su responsabilidad como gobernador del Banco de México.

kg