El primer ministro griego, George Papandreou, no logró el apoyo de los líderes de la oposición a las medidas de austeridad y prometió hacer todo lo posible para sortear la crisis de la deuda, incluso sin el consentimiento del resto de los partidos.

Por otra parte, la Unión Europea había advertido que Grecia se estaba quedando sin tiempo, pero Papandreou dijo que no estaban perdidas todas las esperanzas para obtener el apoyo político para las medidas de reducción de la deuda, que es un requisito por parte de los funcionarios de la zona euro antes de entregar a Atenas más fondos que le permitan mantenerse a flote.

HABRÁ CONTINUIDAD EN REFORMAS

El funcionario Papandreou anunció que dará continuidad a las reformas fiscales, advirtiendo que hay sirenas que piden que Grecia suspenda los pagos de su deuda.

El gobernante emitió sus comentarios en momentos en que afronta protestas persistentes contra las políticas de austeridad de su gobierno y una caída de su popularidad, según recientes encuestas.

Ante una audiencia de funcionarios locales en Grecia, Papandreou comentó: El dinero de los contribuyentes extranjeros es el que ha permitido al gobierno continuar pagando los sueldos del sector público y las pensiones .

Grecia tiene desde hace un año una crisis interna que le llevó a pedir prestados más de 110,000 millones de euros.