Durante los primeros cuatro meses del 2021, el gasto total del sector público presentó un saldo de 2.1 billones de pesos, lo cual si bien significa un aumento de 4.2% real respecto al mismo periodo del 2020, hubo un subejercicio de 28,113 millones de pesos, además de una caída en inversión física de 3.2% real a tasa anual.

El pasado viernes, la Secretaría de Hacienda presentó el balance de las finanzas públicas y deuda pública a abril de este año, en donde destacó un incremento del gasto en las funciones de desarrollo social y económico durante el primer cuatrimestre, además de un mayor ejercicio para la atención a los efectos de la pandemia del coronavirus, pues el gasto en el sector salud sumó 186,300 millones de pesos, es decir un aumento real de 7% respecto al mismo lapso del 2020.

De acuerdo con especialistas, si bien el gobierno aumentó su gasto durante los primeros cuatro meses del año, periodo previo a las elecciones del próximo 6 de junio, era importante que, con el fin de reactivar la economía luego del impacto económico del coronavirus, se evitara un subejercicio en la primera parte del 2021.

“El subejercicio no es ahorro, es algo que estaba destinado y que el gobierno estaba obligado a ejercer… El subejercicio significa que seguimos en un programa de política fiscal restrictiva y en tiempos de crisis”, detalló Raymundo Tenorio Aguilar, académico del Tecnológico de Monterrey.

Por su parte, José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), apuntó que, si bien el gobierno busca incrementar su gasto público para reactivar la economía, el subejercicio demuestra que hay rezago en los planes para la implementación de varios proyectos.

“Se tiene la intención de aumentar el ritmo del gasto e inversión, pero donde pareciera que las condiciones en sí de los proyectos, tanto de gasto social como de inversión, llevan cierto rezago”, declaró De la Cruz.

Inversión física

Para los especialistas es importante que para reactivar la economía exista un mayor dinamismo en el ejercicio de recursos destinados a la inversión física; sin embargo, contrario a esto, este rubro presentó una caída de 3.2% durante los primeros cuatro meses del 2021, respecto al mismo periodo del 2020, al arrojar un ejercicio de 206,114 millones de pesos en dicho periodo.

“Dentro de los dos rubros de gasto, que es inversión y gasto asistencial, en realidad el que genera el crecimiento es la parte de la inversión pública, pues genera valor agregado y encadenamientos entre los sectores de la economía nacional. En ese sentido, intentar mantener a buen ritmo la expansión de la inversión pública será estratégico para que sea ese motor de crecimiento porque la parte de gasto social, asistencial tiene un menor impacto sobre el crecimiento del país”, comentó De la Cruz.

Tenorio Aguilar consideró como mala señal que la reciente adquisición de Pemex de la refinería Deer Park se haya realizado con dinero del Fondo Nacional de Infraestructura, como lo apuntó el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, pues dichos recursos podrían haberse canalizado en obras de inversión dentro del país como en el sector salud, educación, seguridad e infraestructura hidráulica.

Deuda

Respecto al saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público, que es el indicador más amplio en materia de la deuda, fue de 12.3 billones de pesos a abril, lo que para el gobierno es consistente con una reducción de la deuda a 51.4% del PIB proyectada para el 2021, desde 52.3% que se observó en el 2020.

El académico del Tec apuntó que esto es un efecto indirecto de la política monetaria del Banco de México para reducir las tasas de interés y mantener el tipo de cambio estable. Por su parte, José Luis de la Cruz, acotó que, si bien este indicador está en línea con lo planeado, también obedece a que seguramente la economía del país crecerá respecto al 2020 y por eso el porcentaje de la deuda disminuirá.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx