El ministerio de Economía de Francia abogó por un acuerdo en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para hacer pagar impuestos a las grandes empresas tecnológicas estadounidenses, luego de que la noche del viernes Estados Unidos anunciara represalias contra el país europeo.

París advirtió que seguirá adelante con su plan de instaurar una tasa a los gigantes digitales, conocida como “tasa Google” o “tasa GAFA” (por Google, Amazon, Facebook y Apple), pese a las nuevas sanciones adelantadas por Washington a la importación de productos galos, medida adoptada en represalia por ese impuesto.

Para Francia, el único camino que queda sobre la mesa es alcanzar un acuerdo internacional para gravar a los gigantes de Internet.

“La única salida es un acuerdo en la OCDE”, indicaron fuentes del Ministerio francés de Economía, cuyo titular, Bruno Le Maire, se entrevistó el viernes con el secretario estadounidense de Comercio, Bob Lightizer, y con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

El viernes por la noche, la administración del presidente Donald Trump anunció que impondrá nuevos aranceles a productos franceses, como los bolsos de señora o los cosméticos, por un total de 1,300 millones de euros como contrapartida a la llamada “tasa Google”, pero congeló su aplicación durante seis meses para permitir encontrar una solución negociada al conflicto.

El el 11 de julio del 2019, el Parlamento francés adoptó la introducción de un impuesto a los gigantes digitales, que convirtió a Francia en el primer país que dio este paso, que muchos otros están deseando dar, así como a otras multinacionales acusadas de evasión fiscal.

La oficina del representante estadounidense de comercio concluyó a principios de este año que el impuesto era “poco razonable” y discriminatorio con relación a las empresas estadounidenses.

El proyecto de acuerdo preveía mantener el nuevo impuesto francés sobre la actividad de los grandes grupos tecnológicos hasta la entrada en vigor de un nuevo plan fiscal internacional negociado en el marco de la OCDE.

La reforma de la fiscalidad internacional bajo la protección de la OCDE tiene como objetivo hacer que las empresas de este sector paguen impuestos en los países donde realizan su actividad. Pero hasta el momento, las negociaciones multilaterales han fracasado.

El 17 de junio, Mnuchin anunció una pausa de las negociaciones ante la falta de avances, suscitando las críticas de los países y el temor de Francia de ser víctima de aranceles a sus productos estrella como el vino.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional ha exhortado a lograr un  acuerdo internacional  que permita resolver el conflicto.