El escenario ya estaba configurado hace meses. Con la economía chilena marchando a paso firme y los capitales extranjeros entrando a raudales, el peso afronta desde hace tiempo fuertes presiones a la alza. La moneda local se apreció 8.23% este año frente al dólar, tras un avance de 9.94% en el 2011.

Pero si alguien tenía alguna duda, la decisión de la agencia calificadora Standard & Poor’s de subir la nota de riesgo de Chile de A+ a AA- esta semana vino a consolidar un cuadro que será complicado para el banco central.

Analistas de mercado coinciden en que la upgrade pondrá presión adicional a la baja del dólar, que haría más cercana una intervención de la autoridad monetaria. El banco central debe tener definido ya un nivel de intervención y la manera en que lo haría , aseguró Sergio Tricio, de ForexChile, agregando que el tope debería situarse en 465 pesos.

Similar opinión tiene Francisco Schneider, de Celfin Capital, para quien el espaldarazo que dio S&P a la economía chilena da razones para pensar en una mayor apreciación del peso el próximo año. El central intervendrá con la divisa en un rango entre de 470 y 460 pesos , estima Schneider.

La subida del peso resta competitividad a las exportaciones chilenas, complicando a un sector que es relevante para la actividad local y que asegura que a estos niveles deja de ser rentable.

Entrada de capitales

El cuadro es especialmente complicado para la autoridad monetaria con una economía ya creciendo cerca de su tasa potencial y con un claro riesgo de recalentamiento. Y es que la caída del dólar también abarata las importaciones, sumando un estímulo adicional al consumo interno.

En su último Informe de Estabilidad Financiera (IEF) el banco central advirtió este mes sobre los riesgos de una excesiva entrada de capitales y la presión que esta tendencia pone sobre el precio de los activos.

Ahora, con dos de las mayores agencias crediticias (S&P y Moody’s) asignando notas AA a Chile, el país se abre como un destino de inversiones a nuevas categorías de fondos que buscan niveles de riesgo acotado.

Pero en la medida en que la autoridad tenga que pisar el freno de la economía en los próximos meses, subiendo la tasa de política monetaria, el mayor spread atraerá más capitales.

La tendencia se da específicamente en momentos en que las principales economías del mundo desarrollado registran tipos de interés en sus mínimos históricos y las economías emergentes, como la de Chile, ofrecen mayores niveles de rentabilidad con bajo riesgo. Alexis Osses, de xDirect, indica que la entrada de capitales se concentrará de manera especial en el primer semestre del 2013.

Riesgo-país cae a mínimos

El riesgo-país de Chile alcanzó el miércoles su mínimo en casi dos años: el Indicador de Bonos de Mercados Emergentes, indicador elaborado por JP Morgan, llegó a 116 puntos, nivel que no alcanzaba desde el 7 de abril del 2011.

Esta tendencia ya fue corroborada por el último Informe de Estabilidad Financiera, donde el banco central indicó que esta compresión de las primas de riesgo está, al menos en parte, explicada por una búsqueda de retorno de los inversionistas externos .

En el mismo informe el instituto emisor dio cuenta de la mejora de las condiciones de financiamiento externo de corto plazo para la banca local, que llegó a spreads sobre la tasa Libor de 74 puntos base para un crédito a tres meses, por debajo de lo que registraba a mediados de año.