Durante las últimas semanas, la economía estadounidense ha mostrado una mejoría “generalizada”, según reportó la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos (EU) en el “Libro Beige”, documento que proporciona una evaluación de la economía a detalle por los 12 bancos centrales regionales estadounidenses con información recopilada hasta antes del 5 de abril.

“La actividad económica nacional se aceleró a un ritmo moderado desde finales de febrero a principios de abril”, destacó el banco central. “El gasto de los consumidores se fortaleció, el turismo creció ante las vacaciones de primavera y se empezó a notar el efecto del último paquete de estímulos del gobierno”, agregó la Reserva Federal.

De acuerdo con la información, las ventas de automóviles repuntaron, mejoró de forma generalizada el panorama para las empresas no financieras y se apreció un incremento “moderado” en los volúmenes de préstamos por parte de los bancos.

“Las previsiones fueron más optimistas que en el informe anterior, potenciadas en parte por la aceleración de las vacunaciones contra el Covid-19”, explicó la Fed.

El banco central también señaló que el empleo recuperó la senda del crecimiento, pese a que la contratación siguió siendo “desafiante” de forma generalizada, aunque en especial para empleos poco remunerados o a tiempo parcial.

Respecto a los precios, se registró un alza en las últimas semanas. Los contactos empresariales de la Fed mencionan un incremento en el costo de los insumos, especialmente metales, madera, alimentos y combustible.

Deuda, sostenible a corto plazo

Por otro lado, en una conferencia organizada por el Economic Club de Washington, el presidente de la Fed, Jerome Powell dijo que el nivel actual de la deuda de Estados Unidos es sostenible, pero la trayectoria a largo plazo no, por lo que deberá encarrilarse cuando la economía se recupere de la pandemia.

“La deuda crece significativamente más rápido que la economía y es por definición insostenible a futuro; sin embargo, el nivel actual de la deuda es muy sostenible”.

Agregó que no es por el momento la principal preocupación, pero se trata de un tema importante del cual se debe ocupar cuando la economía está sólida.

La deuda pública estadounidense alcanzó 23 billones de dólares. Pero las tasas de interés muy bajas permitieron reducirla en 41,000 millones de dólares durante los seis primeros meses del actual ejercicio fiscal