A la Secretaría de Hacienda le interesa que las afores tengan nuevos instrumentos de inversión y no destinen casi 60% de los recursos para el retiro de los trabajadores en valores gubernamentales.

Darío Luna Plá, titular de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, destacó que las administradoras de fondos de ahorro para el retiro (afores) necesitan capturar los beneficios del mercado financiero para maximizar los rendimientos de los trabajadores.

En el marco de los 15 años del Sistema de Ahorro para el Retiro, el funcionario federal enfatizó que exploran el desarrollo de nuevos instrumentos de inversión para que las afores los aprovechen.

Siempre analizamos cómo se desarrollan otros instrumentos y cómo las afores pueden aprovecharlos, además de lo que necesitan para hacer una gestión más sólida, profesional y dinámica de sus portafolios de inversión , dijo el funcionario federal.

El régimen de inversión permite que las afores operen recursos en diversos instrumentos, pero continúan destinando más de la mitad de los recursos a valores gubernamentales, ¿por qué?

En promedio, alrededor de 60% del dinero está invertido en valores gubernamentales, el resto se concentra en otros instrumentos, pero creo que se debe ir construyendo por los dos lados.

Como inversionistas, las afores tienen la capacidad de inducir la generación de nuevos productos y de provocar en la industria financiera, tanto en el mercado de valores, como títulos privados, nuevas formas que les puedan ayudar a tener un perfil de inversión más adecuado a los rendimientos que quieran entregar a los trabajadores.

¿Entonces sí se requieren más instrumentos de inversión?

Sí, pero siempre se van a requerir nuevos instrumentos que les permitan a las afores ser más eficientes y eso pasa en cualquier mercado.

¿Qué instrumentos?

Por ejemplo, en los proyectos productivos de los Certificados de Capital de Desarrollo (CKDes), ahí existe un círculo virtuoso entre el ahorro de los trabajadores canalizado a las afores, que luego se invierte en proyectos productivos que generan empleo; esto también pasa cuando las administradoras invierten en deuda y acciones de empresas.

La Consar hizo la propuesta de crear un sistema nacional de cuentas individuales, ¿qué tan viable es?

Tiene sentido que los esquemas de reparto que todavía están vigentes en algunas universidades y estados migren hacia allá, porque son esquemas más equitativos para los trabajadores, son más flexibles, les da más alternativas sobre el control de sus recursos a lo largo de su vida y los hace más dueños de su futuro, porque van contribuyendo a su cuenta individual.

¿Cuál es el reto de las universidades y estados para migrar al esquema de contribución definida?

Uno de los principales retos es lograr mayor transparencia en las obligaciones, tanto de pensiones como de salud, de los esquemas que aún no se reforman. Hay mucho que hacer para reflejar sus obligaciones financieras y valuarlas de mejor forma.

¿Ya han hablado con algunas universidades sobre esta propuesta?

Hay muchas entidades federativas que avanzan en preparar su información y mejorar, pero son temas que cuestan tiempo. Existe más conciencia en las entidades federativas de que el camino a seguir sea en el sentido de cuentas individuales.

Sobre la propuesta de incrementar la edad de retiro de las personas, de 65 a 67 años, ¿qué opina?

En las reformas que están pendientes siempre es un elemento de decisión cambiar esos parámetros, es algo que está en discusión y se debe estudiar caso por caso. Si es viable o no, depende del esquema de pensiones que se esté estudiando.

El impacto sería muy directo porque la tasa de remplazo será mayor, es decir, los recursos que recibirán al momento de retirarse, si trabajan dos años más, serán mayores.