La escasez de mano de obra puede ser el más difícil de los riesgos asociados a costos que han enfrentado las empresas estadounidenses en el último trimestre y hay indicios de que el problema persistirá, dicen analistas y estrategas.

Encontrar y pagar a los trabajadores es un desafío al que los inversionistas están prestando mucha atención a medida que llegan los resultados del tercer trimestre, con cuellos de botella en las cadenas de suministro y altos precios de la energía y otras materias primas, entre otros riesgos clave para las empresas.

Las advertencias ya han llegado de empresas de varias industrias, incluida la atención médica.

Por ejemplo, el operador hospitalario HCA Healthcare dijo que los costos laborales más altos observados en el tercer trimestre de este año podrían durar más debido a la escasez de trabajadores.

Domino’s Pizza reportó recientemente una inusual caída en las ventas en Estados Unidos y citó la escasez de conductores como una de las causas. FedEx, por su parte, también citó mayores costos laborales en septiembre cuando recortó su pronóstico para todo el año.

Las próximas semanas, en las que reportarán resultados la mayor parte de las empresas que cotizan en el índice S&P 500, deberían dar a los inversionistas más pistas sobre cuánto tiempo podrían persistir las presiones laborales.

“Lo veremos surgir en los próximos dos trimestres mientras intentamos continuar con la reapertura”, dijo Mace McCain, director de inversiones de Frost Investment Advisors. “La reapertura se retrasó debido a la variante Delta, por lo que aún no hemos visto el impacto total de la escasez de mano de obra”.

El desafío

Estrategas de Goldman Sachs escribieron, en una nota esta semana, que ha habido algunos “signos tentativos de mejora de los datos de la cadena de suministro y los precios de las materias primas”, aunque la situación de un mercado laboral muy ajustado podría ser un desafío para muchas empresas durante años.

Las empresas estadounidenses lograron mantener los márgenes de ganancia en niveles récord en el segundo trimestre, pero el aumento de los costos ha provocado cierta preocupación entre los inversionistas.

Sin duda, la escasez de mano de obra es una buena noticia para las personas que están desempleadas y buscan trabajo.

Hay varias señales que sugieren que la situación puede ser temporal, escribió Thomas Lee, socio gerente y jefe de investigación de Fundstrat Global Advisors, en una nota reciente.

“El uso de mano de obra está actualmente 4.9 millones por debajo de su nivel previo al Covid-19”, escribió. “¿Ha cambiado la economía permanentemente durante el Covid-19 que de alguna manera menos gente trabajando significa un mercado laboral más ajustado? No”, comentó.

Lo cierto es que empresas y analistas aún están interpretando las señales del mercado laboral.

Por ejemplo, las solicitudes semanales  de subsidios de desempleo en Estados Unidos volvieron a bajar a mediados de octubre, para alcanzar un nuevo mínimo desde el inicio de la pandemia. Entre el 10 y el 17 de octubre 290,000 personas pidieron prestaciones por desempleo, 6,000 menos una semana antes., según datos del Departamento del Trabajo.

Ha habido algunos signos tentativos de mejora de los datos de la cadena de suministro y los precios de las materias primas, aunque la situación de un mercado laboral muy ajustado podría ser un desafío para muchas empresas durante años.