Las expectativas del sector privado se ajustaron en agosto, completando un noveno mes al alza para los pronósticos de inflación y un primer registro a la baja para el crecimiento esperado del PIB, revelan los resultados de la Encuesta mensual que levanta el Banco de México (Banxico).

Así, los 35 grupos de análisis y consultoría económica consultados anticiparon que la inflación terminará el año con una variación de 6.06%, un nivel que supera el 5.94% previsto el mes pasado y evidencia que seguirá fuera del objetivo puntual de 3 por ciento.

De acuerdo con los resultados, la nueva previsión se convirtió de nuevo en la más alta recabada para la variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) desde junio del año pasado.

Los especialistas consultados prevén que el año entrante la inflación tendrá una fluctuación más moderada, que llevará el registro a 3.79%, una proyección que incorpora un sexto ajuste mensual al alza y que claramente rebasa el pronóstico recabado el mes previo, que fue de 3.70 por ciento.

El caso es diferente para las expectativas que tienen los especialistas para el Producto Interno Bruto (PIB). De acuerdo con las respuestas recabadas por Banxico, ahora esperan que el crecimiento alcanzará un avance de 5.99%, con lo que rompieron la racha de nueve meses consecutivos de revisiones al alza.

De hecho el mes pasado dejaron su pronóstico en 6.06% que fue el nivel más alto recabado por la encuesta en al menos 12 meses

La nueva estimación promedio del PIB que tienen los especialistas del sector privado está debajo del nivel que tiene la expectativa revisada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) de 6.3%; está cerca de la proyectada por la Secretaría de Hacienda que es 6% y es inferior al punto medio del rango estimado del Banco de México que está entre 5.7 y 6.7 por ciento.

Política interna e inseguridad, límites del PIB

En el apartado de la encuesta sobre percepciones del clima de negocios que ofrece México, identificaron tres factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la actividad económica.

Los dos primeros con el 15% de las menciones cada uno, son los problemas de inseguridad pública; y la incertidumbre por la política interna. Tres más que concentra 10% de las menciones cada uno: los problemas de falta de estado de derecho;  debilidad del mercado interno e incertidumbre sobre la situación económica interna.

Según los resultados, subió a 38% la proporción de entrevistados que considera que es un mal momento para invertir, que contrasta con el 33% que tenia esta percepción el mes anterior.

En tanto al cierre de agosto, subió a 47% la escala de los entrevistados que dijo no estar seguro de si es una oportuna coyuntura para realizar inversiones que contrasta con el 39% recogido en junio.

Y ahora el 15% dice que es un buen momento para invertir, con lo que cayó la proporción que tenía este sentimiento el mes anterior (27 por ciento).

La encuesta mensual de expectativas fue recabada entre el 29 y 30 de agosto entre 35 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero.

Tasas a escena

De acuerdo con las respuestas de los especialistas, la tasa de fondeo interbancario promediará 5.04 puntos base al cierre del IV trimestre y mantendrá una trayectoria al alza para terminar el año 2022 con un rédito de 5.44 por ciento.

La previsión para este año incorpora el supuesto de dos movimientos más de un cuarto de punto o uno adicional de medio punto base. Esto en el transcurso de los próximos tres anuncios monetarios que restan en el año.

En la encuesta, Banco de México pregunta también la expectativa de los especialistas para la inflación de los próximos cinco a ocho años, en este punto anticipan que promediará 3.51%, una estimación que está arriba del 3.42% que tenían al iniciar el año y que muestra un ligero aumento desde el 3.50% previsto el mes anterior.

El ajuste consistente en las expectativas de inflación refuerza los motivos señalados por la Junta de Gobierno de Banco de México en su decisión del 12 de agosto, que es la más reciente, cuando elevó la tasa en un cuarto de punto para llevarla a 4.50%, en lo que fue el segundo incremento consecutivo del rédito desde diciembre de 2018.

De acuerdo con los resultados recabados, la mayoría de los especialistas prevé que el dólar promediará al cierre del año en 20.28 pesos; una previsión que trae un ligero ajuste a la baja sobre los 20.29 pesos por dólar previstos el mes pasado.