El Fondo Monetario Internacional (FMI) confía que el tema de aumentar la contribución financiera al organismo estará en la agenda de discusión de los ministros de Finanzas y banqueros centrales del G-20, que arranca mañana en la ciudad de México.

De acuerdo con el vocero del Fondo, Gerry Rice, sólo los países de la eurozona se han comprometido formalmente con el FMI para facilitarle unos 200,000 millones de dólares, de manera que pueda fortalecer sus arcas para ayudar a los miembros en problemas.

No tenemos compromisos específicos o cifras con relación a este tema -el aumento de contribuciones- pero estamos alentados por las señales emitidas por los miembros , refirió en conferencia en Washington.

El FMI anunció en enero pasado que requería unos 600,000 millones de dólares extra para enfrentar los requerimientos financieros que pudieran demandarle países emproblemados relacionados con la crisis de deuda soberana.

De completarse un acuerdo entre los miembros del G-20, observó Rice, habría un contrafuegos financiero mundial más sólido para proteger a los países contra el riesgo de contagio .

INCLUSIÓN FINANCIERA, EN LA AGENDA

El subsecretario de Hacienda, Gerardo Rodríguez, coincidió con el vocero del FMI en que se espera que los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G-20 avancen en el tema de financiamiento al FMI y el tema de la inclusión financiera.

Confió en que este fin de semana se llegue a un consenso para dotar de recursos adicionales al FMI, aunque cada una de las cinco prioridades incluye un proceso que caminará conforme se alcancen los acuerdos necesarios, explicó.

Pero se podría avanzar más rápido en lo concerniente al punto de financiamiento al Fondo y en el tema relacionado con el fortalecimiento de los sistemas financieros y fomento a la inclusión financiera, propuesto por nuestro país.

El funcionario comentó que a la reunión a la que asistirán los titulares de los organismos internacionales, de la Comisión Europea y la ONU, se confirmarán los elementos que se pusieron sobre la mesa a inicios de año.

Se trata de una agenda amplia con énfasis en la urgencia de los recursos que necesita el FMI y los esquemas de apoyo europeos, así como la importancia de las reformas estructurales que se requieren en el mediano plazo.