El Banco Mundial reconoce que en los últimos dos años en América Latina (AL) se frenó la reducción de la pobreza y de la desigualdad y también se estancó el crecimiento de la clase media.

La desaceleración de la economía regional, que inició en el 2011, y los últimos dos años que corren de recesión tuvieron repercusiones en estos logros sociales que se habían alcanzado, observó Oscar Calvo, gerente de práctica de pobreza y equidad en el organismo, desde Washington.

Pero la expectativa es que en el 2017 el repunte de la actividad regional favorezca un retorno en la reducción de la pobreza, admitió durante el lanzamiento online del Índice de Oportunidades Humanas (IOH) 2016.

Entre el 2000 y el 2014 la pobreza extrema, que incluye a las personas que viven con menos de 2.5 dólares al día, se redujo a 10.8% desde 25.5% de la población regional, matizó.

Sin embargo, la reducción se ha desacelerado a un ritmo de 1% anual en el bienio que corre, evidenció.

El funcionario admitió que los programas de protección social característicos de la región favorecieron la mitigación del efecto de un menor crecimiento del último lustro y de la recesión, que cumple, este, su segundo año consecutivo.

Asimismo, previó que la expectativa del año entrante es de un mejor desempeño, por ello destacó la ventaja de conocer los resultados del IOH, pues considera que podrían favorecer a las políticas públicas en mejorar la capacidad de los hogares para acceder a los servicios básicos que contribuyen a una mejor posición humana.

Diagnóstico México

El IOH es una herramienta que permite medir el acceso de niños menores de 17 años a servicios básicos.

Este índice toma en cuenta siete oportunidades o acceso a servicios, como son matrícula escolar; primaria completa; cobertura de electricidad; cobertura de agua; cobertura de saneamiento, y cobertura de Internet y de servicios de telefonía móvil.

El caso para México es de una cobertura arriba del promedio regional, en cuatro de las siete oportunidades medidas, esto es, en: matrícula escolar; cobertura de primaria completa; electricidad, y cobertura de saneamiento.

Las deficiencias mexicanas en el acceso a oportunidades se encuentran en cobertura de agua y en conectividad vía Internet y celular. De estos tres, donde más bajo está el índice mexicano es en cobertura de Internet, donde sólo 17.9% cuenta con cobertura, contra 27.2% que en promedio cuenta con este servicio en la región.

El acceso a Internet es determinante para la educación, explicó el funcionario, pues la información disponible por esta vía y su gratuidad cambian las aspiraciones de la gente y su búsqueda de mejores oportunidades.

El líder de la región en cobertura de Internet, que es donde más adolece México, es Costa Rica, que alcanza 57.9% de la población; el que menos cobertura tiene es Guatemala, con 4.5 por ciento.

Clase media dejó de crecer

El funcionario explicó que en el 2000 había más gente en pobreza que en clase media. Al día de hoy las personas que ganan entre 10 y 50 dólares por día, que son las que clasifican como clase media en el organismo, triplican a quienes ganan entre 4 y 10 dólares por día, es decir, a la gente clasificada en niveles de pobreza. El cambio es notable, según el funcionario, pero comenzó a frenarse a partir del 2012 .

De acuerdo con Calvo, de no haberse presentado la desaceleración regional, América Latina habría tenido una de las más numerosas clases medias de las economías emergentes.

En el 2012, 50 millones de personas se sumaron a las filas de la clase media en América Latina; no obstante, se frenó el crecimiento a partir de la desaceleración y, ahora, en la recesión.

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