Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), enfrenta un juicio por negligencia en Francia, que inicia el día de hoy.

Lagarde, la primera mujer en convertirse en ministra de Finanzas de un país del Grupo de los Ocho y en ser nombrada directora gerente del FMI, está siendo juzgada por su papel en un fallo arbitral del 2008, que entregó 404 millones de euros a un magnate francés, Bernard Tapie, entonces un aliado del presidente Nicolas Sarkozy.

El proceso ante la Corte de Justicia de la República (CJR), la única habilitada en Francia para juzgar a miembros del Gobierno por el ejercicio de sus funciones, está previsto que dure hasta el 20 de diciembre, aunque la defensa podría pedir un aplazamiento.

Lagarde se convertirá en el séptimo miembro de un gobierno francés en comparecer ante la CJR compuesta por tres jueces de la Corte de Casación, seis diputados y seis senadores , que ha condenado a tres de ellos.

En julio pasado, el Tribunal Supremo de Francia rechazó el recurso de Lagarde y confirmó que tendrá que ir a juicio.

Cuando era ministra del entonces presidente Nicolas Sarkozy, Lagarde decretó un arbitraje para solventar el contencioso entre el Estado francés y Bernard Tapie, por la venta de Adidas en 1994 al banco Crédit Lyonnais, en aquel momento de titularidad pública.

Por ese arbitraje, el Estado tuvo que indemnizar al empresario con 404 millones de euros, con el argumento de que Crédit Lyonnais había conseguido una plusvalía exagerada gracias a Adidas. Sin embargo, la Corte de Casación acabó anulando dicho arbitraje.

Lagarde, titular de Finanzas del 2007 al 2011 y que inició en julio su segundo mandato al frente del FMI, fue imputada por considerar que actuó de forma negligente al recurrir a un arbitraje en lugar de dejar actuar a la justicia ordinaria. Ante las acusaciones, la funcionaria internacional niega haber cometido delito alguno.

En caso de ser declarada culpable de negligencia, Lagarde enfrenta una pena máxima de un año de prisión y una multa de 15,000 euros. Se espera que los jueces entreguen su veredicto tras la última audiencia, pero también pueden anunciar una decisión posteriormente.

Una condena contra Lagarde afectaría su permanencia como directora del FMI. La credibilidad de la institución, con sede en Washington DC, ya había sido sacudida cuando su antecesor, Dominique Strauss-Kahn, también francés, se vio obligado a dimitir en medio de acusaciones de agresión sexual en el 2011.

Hasta ahora, la junta directiva del FMI ha apoyado a Lagarde en todas las etapas del proceso judicial francés, que comenzó un mes después de su nombramiento, en julio del 2011.