La recuperación del sector minero y la lucha contra la minería informal e ilegal son dos urgencias que dejará el gobierno de Ollanta Humala al próximo presidente del país, que asumirá el cargo el 28 de julio próximo. En marzo, el Banco Central de Reserva (BCR) mantuvo su proyección de crecimiento de la economía peruana en 4% para el 2016, una perspectiva que permitirá al siguiente mandatario iniciar su periodo con relativa estabilidad económica.

Existe una mayor proyección de crecimiento para la minería metálica (de 11.2% a 17% en el 2016), lo que representa una cifra positiva considerando que este sector será el principal sostén de crecimiento de la economía peruana durante el 2016. Sólo en febrero de este año la producción minera creció más de 30 por ciento. Existen también buenas perspectivas para las exportaciones, de 5.4% del 2015 a 6.4% para el 2016, debido a un esperado mayor envío de productos minerales, en especial de cobre, ante la mayor producción de Las Bambas y Toromocho.

A inicios de la semana pasada, el presidente Humala dijo en una entrevista que ha cumplido la mayor parte de su plan de gobierno, salvo la masificación del gas a 12 soles. Si bien se reconocen los avances de su gestión, menciona el Semanario ComexPerú como el educativo, por ejemplo, con la reforma de la carrera pública magisterial o la implementación parcial de la jornada escolar completa , quedan aún muchos temas por mejorar.

Minería

La recaudación tributaria proveniente de la minería cayó 41.5% entre el 2014 y el 2015, según la Sunat, la entidad recaudadora de impuestos en Perú. Si bien esto se debió en parte a que los precios de los minerales tendieron a la baja, es cierto que el Gobierno no tuvo una adecuada política de manejo de conflictos sociales. Así, la minería pasó de contribuir con 9.2% (7,430 millones de soles) a 5.6% (4,350 millones de soles) de los tributos internos entre el 2014 y el 2015. Se trató de un monto similar al sector transportes (4,706 millones de soles) o alimentos, bebidas y tabaco (5,682 millones de soles).

Probablemente, el resultado sería mejor que el alcanzado si el Gobierno hubiera invertido en una adecuada provisión de servicios públicos en aquellos lugares donde se producen estos conflictos para mejorar la calidad de vida, de tal modo que se generara confianza en los pobladores.

Perú registra un fuerte retraso en la lucha contra la minería informal e ilegal iniciada en el 2012. Por ejemplo, la primera minera en formalizarse en Piura lo hizo al finalizar marzo del 2016, cuatro años después de iniciado el proceso. Existen problemas derivados de las negociaciones con los mineros informales en Puno, por mencionar otro caso, que plantean cambiar las reglas cuando el plazo de formalización vence este 19 de abril; de lo contrario, amenazan con marchar a nivel nacional en mayo.

Por ejemplo, en Madre de Dios, en el sureste del país, se detectaron aproximadamente 50,000 hectáreas de bosques destruidos en la zona de amortiguamiento de la Reserva de Tambopata en el 2011, según el Ministerio del Ambiente peruano.