Raquel Buenrostro, jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT), reconoció ante legisladores que la autoridad fiscal no es “infalible”, por lo que sí pueden existir riesgos respecto a las modificaciones para el uso de cámaras, grabadoras y similares en las visitas domiciliarias a contribuyentes.

“Tenemos que darle seguridad y protección al contribuyente (...) Yo entiendo que es muy complicado dejar a un verificador (tomar fotografías, videos) porque tampoco el SAT es infalible y algunos actores del SAT pueden actuar con abuso de autoridad y esto sí es una preocupación”, declaró durante la reunión virtual  que sostuvo con integrantes de las Comisiones Unidas de Hacienda y Crédito Público y de Estudios Legislativos, Segunda, del Senado de la República para el análisis de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF).

En este sentido, apuntó, es necesario que los contribuyentes denuncien para que, desde el fisco, se puedan corregir las “salvedades”, así como trabajar desde la institución en algún tipo de regla general para acotar cómo garantizar la seguridad del contribuyente.

La semana pasada la Cámara de Diputados aprobó la Miscelánea Fiscal para el 2021, en donde una de las modificaciones más criticadas por legisladores, instituciones y analistas fue otorgar la facultad al SAT para usar herramientas tecnológicas para recabar información del contribuyente en sus visitas domiciliarias.

“Si bien se establecieron algunos parámetros para su utilización, se sigue dejando en manos del SAT fijar las reglas para su operación, lo que viola el principio de legalidad, ya que el acto implica una afectación a los derechos de propiedad de terceros y a la inviolabilidad del domicilio”, aseveró la Coparmex.

Respecto a los cambios en materia de donatarias, en donde se establece que éstas pierdan su autorización en caso de que obtengan más de 50% de sus ingresos de otras fuentes que no estén ligadas a su razón social, Buenrostro los defendió tras enumerar algunos ejemplos de donatarias que presentaban algunas irregularidades.

Añadió que algunas donatarias facturaron 4,000 pesos en chocolates, además de que se prestan para operaciones como lavado de dinero y emisión de facturas falsas. “En la pandemia se ha hecho un abuso de las donatarias”.

Llegaremos a la meta de recaudación

Por otro lado, la jefa del SAT confía en que se llegue a la meta de ingresos tributarios para el siguiente año, ya que es una estimación “sólida y fundamentada”. De acuerdo con la LIF, de los 6.2 billones de pesos de ingresos que se estiman para el 2021, 3.5 billones se obtendrán a través del pago de impuestos.

Respecto a la recaudación, la funcionaria recordó que se ha logrado mantener en niveles similares pese a la pandemia; sin embargo, de enero a septiembre de este año, informó que el fisco recaudó alrededor de 2.5 billones de pesos, lo que representó una caída de 0.9%, en términos reales, respecto al mismo periodo del año pasado.

Buenrostro precisó que, desde el SAT, no buscan “cargarle la mano al contribuyente”, por lo que no ven necesario incrementar o crear nuevos impuestos. Implementar esto, refirió, sólo afectará a los contribuyentes que ya son cumplidos, por lo cual se debe buscar que los que no cumplen, empiecen a pagar impuestos.

“El contribuyente cumplido ya está pagando y, cuando se sube la tasa de los impuestos, es el primero que tiene que pagar una tasa mayor y, en cambio, el que no paga sigue sin pagar (...) Es obligación del gobierno generar una nueva cultura contributiva donde todo mundo quiera o vea que es necesaria su aportación, su contribución fiscal y que todos aquellos que no pagan, que paguen”, aseveró.

Por fiscalización y factureras 215,000 millones de pesos

La funcionaria, quien hace unas semanas dio positivo a Covid-19, refirió que ante la pandemia el SAT tuvo que impulsar una serie de medidas para que la recaudación no se viera tan afectada debido al cierre de la actividad económica.

Las medidas implementadas por el SAT fueron ejercer una mayor fiscalización dentro del rubro de grandes contribuyentes ya que, después de una revisión de varios sectores de la economía, el fisco se dio cuenta que muchas industrias no habían sido revisadas en años.

“Esto nos permitió sortear la crisis (...) Son recursos que siempre fueron del fisco y, por alguna razón, las empresas no los habían pagado correctamente. No fue una presión sobre la actividad económica actual, sino más bien fue un recurso que pertenecía al erario desde hace ocho, siete años, o más años, y que hasta ahora lo estamos recuperando”, aseguró.

Además, también se apoyó del combate contra las factureras, así como de la eficiencia recaudatoria en donde, ante la emergencia sanitaria, el SAT tuvo que llevar sus trámites a Internet para poder atender a los contribuyentes y respetar las medidas de confinamiento.

Con estas tres medidas, agregó Buenrostro, se espera recaudar 215,000 millones de pesos de los cuales ya se ha avanzado en 80 por ciento.

ana.martinez@eleconomista.mx