En un escenario de efecto temporal por el brote del coronavirus, la economía mexicana registrará un crecimiento de 0.7%, estimó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Este pronóstico es inferior al 1.2% previsto en enero. Con esta expectativa revisada, la OCDE se convierte en el primer organismo internacional en llevar al pronóstico del PIB mexicano  debajo del 1% y es también el primero en proyectar escenarios de impacto del brote del coronavirus en el globo.

En un reporte especial sobre Perspectivas Económicas Provisionales, precisa que el escenario para México incorpora el supuesto de una economía de Estados Unidos que crece a un ritmo de 1.9% anual, esto es ligeramente debajo de la previsión anterior que tenía la OCDE en 2 por ciento.

Estas proyecciones suponen un contagio limitado del coronavirus, menos severo fuera de Asia pero que sí alcanza a afectar la confianza de los inversionistas y los canales de producción. Y de un contexto donde China, la segunda economía del mundo registrará una expansión de 4.9% en 2020; una tasa que esta lejos del 5.7% estimado a fines del año pasado y que claramente incorpora el efecto de las medidas de contención aplicadas en aquel país para evitar una mayor propagación del coronavirus.

Con este entorno económico afectado por un contagio contenido del coronavirus, el PIB mundial va a desacelerar para conseguir un avance de 2.4%, que es inferior al 2.9% previsto por los economistas de la OCDE al cerrar 2019.

Argentina y México, los más afectados

Entre 10 economías emergentes, Argentina, Sudáfrica y México serían las más afectadas por el deterioro del escenario mundial, resultado de la epidemia moderada del coronavirus, previeron los expertos de la Organización.

Este mayor impacto va en función de los nexos directos que tienen las economías con las más afectadas, y de los efectos más críticos del choque cuando la economía parte de un débil desempeño.

Según los economistas de la OCDE,  Argentina será la más afectada al registrar una nueva contracción, de 2% en este año, que es más profunda de la estimada en noviembre, cuando consideraban que sería de 1.7% negativo. La economía parte de una caída del PIB de 2.7% en 2019.

La segunda economía más golpeada por este deterioro mundial, sería Sudáfrica, que apenas registrará 0.6% de avance en el PIB de este año, que es inferior al 1.1% previsto en noviembre. Apenas el año pasado, registraron un avance de 0.3% en el Producto.

Y México, quien conseguiría una tasa de crecimiento de 0.6% en 2020, tras la contracción de 0.1% en 2019.

PIB de 2%, tampoco en 2021

El nuevo escenario de la OCDE, que supone que se logrará contener la epidemia del coronavirus por el mundo, llevará al PIB mexicano a registrar una recuperación de 1.4% en el año 2021. Este pronóstico es inferior al 1.6% previsto en noviembre.

Para conseguir este desempeño del Producto, los economistas de la OCDE estiman que Estados Unidos, el principal socio comercial de México, alcanzará una expansión de 2.1% en ese año, que es una décima superior al previsto anteriormente, mientras China consigue un rebote para alcanzar una expansión de 6.4% que supera en 9 décimas el pronóstico de noviembre.

Para 2021, bajo este escenario de una epidemia contenida, el PIB mundial observará una recuperación que estima en 3.3 por ciento.

El escenario dominó

Los economistas de la OCDE también proyectaron el impacto económico de un contagio mayor por el coronavirus en el mundo.

Bajo este escenario, de “efecto dominó” la epidemia se extiende más allá de Asia Pacífico, por Europa y Norteamérica, donde la recuperación “será mucho más gradual a partir del año 2021”.

Bajo estas condiciones, donde se prolongarían las restricciones de demanda por parte de China y los países de Asia Pacífico, un comercio mundial sustancialmente débil, un menor flujo de turistas entre países, caídas en el sector servicios mundial; mayores pérdidas bursátiles, y rezago en proyectos de inversión, la economía mundial registraría este mismo año un crecimiento de 1.5 por ciento. Es decir, tendría un avance inversión al 2.4% estimado en el escenario de una epidemia controlada.

Bajo este escenario vendría un efecto deflacionario que llevaría a registros no vistos en los índices de precios generales para alcanzar niveles de 0.6 % entre las economías OCDE.

Política no convencionales

Este escenario motivaría el uso de herramientas no convencionales de los bancos centrales para generar políticas monetarias más acomodaticias.

Para este escenario no hay un desagregado de estimaciones por país, pero será sustancialmente menor el desempeño económico.

La OCDE, que se ha convertido en el mayor think tank del mundo, al conocer de primera mano las experiencias de los miembros en resolución de problemas comunes, advierte que el tamaño del apoyo que puede otorgar un gobierno o la autoridad monetaria para estimular a la economía, depende del punto de partida. El espacio que tienen los bancos centrales para mover la tasa, para aplicar medidas no convencionales, el que tienen las autoridades fiscales para aplicar medidas contracíclicas, como el tamaño del endeudamiento; entre otras.

ymorales@eleconomista.com.mx