La economía mexicana volvería a contraerse en agosto, en medio de la tercera ola de contagios exacerbada por la variante Delta del Covid-19, de acuerdo con el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este indicador, que pretende anticipar los datos del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) arrojó que, para el octavo mes del año, la economía mexicana se habría contraído a una tasa mensual de 0.2 por ciento.

De confirmarse el dato, con la publicación del IGAE, agosto sería el tercer mes de este año con una contracción mensual. En febrero, la economía cayó 0.6%, mientras que en junio registró una caída de 0.9% mensual.

Anticipan crecimiento de 0.5% en el III Trim.

“El panorama sugerido por el dato es mixto, pues el desempeño esperado para el mes de julio fue revisado importantemente desde 0.5% mensual hasta 1.0 por ciento. De esta manera, mantenemos nuestra estimación de que el Producto Interno Bruto (PIB) tenga un crecimiento de 0.5% trimestral en este periodo, lo que reflejaría un buen grado de desaceleración desde 1.7% de abril a junio en función de la mayor precaución, obligada por el aumento de los contagios de Covid”, indicó Marcos Daniel Arias, analista de Monex.

En el octavo mes, la economía se vio afectada por la tercera ola del Covid-19. En agosto, la variante Delta provocó un incremento acelerado en los contagios. Tan sólo en ese mes se confirmaron 504,158 casos, cifra mayor a la que se registró en enero, cuando la segunda ola dejó 438,166 nuevos casos.

En comparación anual, la economía registraría un crecimiento de 6.8%, menor al estimado para julio de 8.7% y con lo cual se desaceleraría la recuperación de la economía.

Se estancan los servicios

Por grupos de actividades económicas, se observó que el sector secundario, donde están las industrias, mostraría una contracción mensual de 0.5%, que analistas de Banorte atribuyeron a problemas de oferta y el impacto por el Covid-19.

En el caso del sector terciario, el cual engloba a los servicios, no se mostró variación alguna en comparación con julio.

Lo anterior, señalaron analistas de Banorte, sería algo favorable para el sector terciario ya que el incremento en los contagios en el mes no se traduciría en mayores afectaciones para esta actividad que, el año pasado, se vio severamente afectada por las restricciones de movilidad ante la pandemia.

Recuperación completa en el 2022

La semana pasada, Rogelio Ramírez de la O, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), aseguró durante su comparecencia en el Senado de la República, con motivo del Tercer Informe de Gobierno, que la recuperación de la economía continúa, y es mejor a lo esperado, por lo que prevén que el siguiente año se regrese a los niveles de crecimiento previo a la pandemia del Covid-19.

“El país se encuentra en un proceso de firme recuperación económica, que ya se percibe en varios sectores productivos del país. Este proceso comenzó en la segunda mitad del año pasado y muestra un ímpetu positivo que se extenderá en los siguientes años”, dijo en la Cámara Alta.

Ante legisladores, Ramírez de la O informó que se estaba a punto de sobrepasar los niveles económicos que se tenían previos a la pandemia, y que al segundo trimestre de este año la recuperación del PIB “ya alcanzó 97.9% de su nivel observado en el cuarto trimestre del 2019”.

Por lo anterior, y ante cuatro trimestres consecutivos de recuperación sostenida, el gobierno estima que la economía se restablezca por completo el siguiente año.

“Estamos entrando de lleno a una recuperación económica más balanceada y estabilizada. Recordemos que, el primer impulso vino de la demanda externa, pero actualmente se observa también un dinamismo del sector interno el cual es el motor más fuerte de la recuperación”, declaró el titular de Hacienda.

Los Criterios Generales de Política Económica para el 2022 proyectan que el PIB presente un crecimiento de 6.3% este año, mientras que para el siguiente año sea de 4.1%, lo que algunos analistas han considerado como “optimista”.

ana.martinez@eleconomista.mx