La economía mexicana registrará un desplome de 15.5% en el PIB anual del segundo trimestre, incorporando el impacto económico de las medidas para limitar el contagio del coronavirus y el efecto de la caída en la demanda de productos desde Estados Unidos, estimó el banco de inversión JPMorgan.

Según sus pronósticos, este desempeño terminará por arrastrar a la actividad económica en su conjunto para alcanzar una contracción de 1.8% en todo el año 2020.

“Al confirmarse el shock peor de lo esperado en China durante el primer trimestre, junto con las paradas repentinas de los viajes, las cadenas de suministro, el turismo y el comercio en todo el mundo, estamos revisando a la baja el crecimiento de todo el año a -1.8 por ciento. Se espera que el núcleo del ajuste se sienta en el segundo trimestre, seguido de una recuperación parcial en la segunda mitad del año”.

Al interior de un análisis divulgado entre sus clientes, que tituló México, Navegando la Tormenta Perfecta, los economistas de JPMorgan argumentaron que se presenta este año un triple golpe para la economía mexicana: las interrupciones de la cadena de suministro, los cierres de los fabricantes de automóviles y el colapso de los precios del petróleo.

Señalaron: “Los temores de una crisis económica y financiera en toda regla siguen vigentes y las rebajas de calificación crediticia están, en nuestra opinión, más cercanas que nunca”.

Apenas la semana antepasada, el banco de inversión estimaba un crecimiento de 0.4% ante los primeros efectos del coronavirus.

Estímulo fiscal, otro riesgo

La caída del precio del petróleo tendrá efectos fiscales que podrían conducir a un recorte de la calificación soberana y la de Pemex. Esta advertencia también la hizo la semana pasada Goldman Sachs, que estima una contracción de 1.6% en el PIB del 2020.

Además, los economistas de JPMorgan, agregan que aumentar el distanciamiento social en México para tratar de limitar el contagio por el Coronavirus motivará un nuevo golpe para la actividad económica de México.

De acuerdo con los analistas del banco de inversión, para estructurar un plan fiscal contracíclico, se requiere que envíen una sólida señal de que vendrá una reforma fiscal antes del año 2021.

“En la medida en que los precios del petróleo continúen bajando, y con la mezcla mexicana llegando a 14 dólares por barril, como se observó esta semana, se puede anticipar que las compañías petroleras reconsiderarán sus planes de producción de petróleo, lo que claramente afectará sus decisiones de inversión”, sostuvieron.

En la nota, anticipan que la severidad de la recesión reducirá la inflación en los próximos tres a seis meses, y prevén que seguirán los recortes de la tasa de referencia del Banco de México hasta dejarla en 5.50% o menos a mediados de este año.

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