Viena.- El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, estimó que la salida de la zona euro de Grecia sería "un desastre" para el pueblo griego y además podría tener un efecto dominó, en una entrevista que el diario austríaco Die Presse publicará el martes.

"Para la población griega, sería un desastre. Sabemos lo que supuso para las poblaciones de los países de América del Sur, cuando se declararon en quiebra", explicó Barroso.

"Además, sería la primera vez que nos viéramos confrontados a una quiebra de consecuencias graves en un país miembro de una unión monetaria, también tendría efectos sobre otros países miembros de la zona euro, provocaría un efecto dominó", añadió.

"Sería probable que nos viéramos obligados a aumentar las ayudas concedidas a los otros países de la zona euro si Grecia acabara saliendo" de la zona, estimó, aunque dijo confiar en la capacidad de Atenas para superar la crisis.

El presidente de la Comisión no ve ninguna alternativa "a los enormes esfuerzos de ahorro. Vemos por supuesto que los programas de austeridad desatan una recesión". Pero, según él, son útiles para que Grecia recupere "una nueva competitividad".

"Una quiebra nos llevaría a una degradación del clima para las inversiones. Entonces no habría crecimiento, ni recuperación", añadió.

Barroso, de visita lunes y martes en Viena, se pronunció a favor de un refuerzo de la integración europea. "El tren debe tomar la dirección de más integración política, para precaverse de la mundialización".

Estimó, por último, que la Unión Europea necesita una "europeanización" de las políticas nacionales, y no una nacionalización de las políticas europeas.

klm