El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que, ante la debilidad que ha mostrado la inversión privada hacia México en los últimos años, sería pertinente que cualquier reforma que se impulse busque mejorar la confianza de las empresas y los inversionistas.

“Es difícil hacer algún comentario categórico sobre la reforma al sector eléctrico que actualmente están discutiendo en México, porque no sabemos qué puede cambiar. Pero es verdad que la inversión privada se ha debilitado en los últimos años y cualquier estrategia que desarrollen debería invitar a un mejor aprovechamiento de su contexto comercial, favorecer la llegada de inversiones productivas y buscar que el país dependa cada vez más de las energías renovables”, explicó el director interino del Departamento del Hemisferio Occidental en el FMI, Niegel Chalk.

En conferencia de prensa desde Washington, para presentar el “Panorama Económico para el Hemisferio Occidental”, que incluye a América Latina y el Caribe, reconoció que la economía mexicana muestra una rápida recuperación económica gracias al impulso de la demanda estadounidense.

Pero si la intención es fortalecer este impulso será relevante que las autoridades mexicanas otorguen un apoyo fiscal interno y reorienten el gasto público hacia los sectores de salud y educación, que “fueron los más dañados en la pandemia”, comentó.

De acuerdo con el directivo, México experimenta una sólida recuperación económica, estimada en 6.2% para este año, beneficiada de una fuerte demanda de bienes y servicios de Estados Unidos.

Línea de Crédito Flexible apuntala reservas

Acerca de la Línea de Crédito Flexible (LCF), que están por renovar para México, comentó que es un claro complemento de las reservas internacionales que tiene el banco central. Los activos de reserva del Banco de México suman 198,522 millones de dólares.

Chalk observó, además, que la capacidad de respuesta del banco central a un choque financiero está también respaldada por la línea swap abierta con la Fed, que asciende a 60,000 millones de dólares y está apuntalada por la reciente inyección de Derechos Especiales de Giro, equivalente a 12,117 millones de dólares.

Ninguna de estas facilidades sustituye a la otra, aseguró. Todas se complementan para fortalecer la capacidad de respuesta ante cualquier riesgo de choque externo y este respaldo es lo que ha favorecido las mejores condiciones de financiamiento que tiene México en el mercado, aseguró.

En efecto, al sumar los activos de reserva del Banco de México, más la LCF y el swap de la Fed, México cuenta con un acervo en dólares por 319,522 millones, disponibles si se requieren para enfrentar algún desajuste de cuentas externas.

Inflación con doble presión

Sobre la inflación de México explicó que una proporción importante de la presión que se siente en los precios, “es importada de Estados Unidos”.

Pero hay otra parte que refleja la situación interna y es lo que explica la reacción del Banco de México. Sin embargo, acotó que las expectativas de inflación están bien ancladas, lo que facilita las decisiones del banco central sobre la política monetaria.

México tiene una de las siete variaciones al alza de inflación más pronunciadas del mundo emergente, de 6% anual al mes de septiembre y completó 10 meses consecutivos de inflación subyacente al alza, con siete de ellos arriba del rango superior permitido de 4 por ciento.

Tal como lo describe el funcionario del FMI, el Banco de México ha realizado tres incrementos en su tasa desde junio, que totalizan 75 puntos base y han dejado a la tasa objetivo en 4.75 por ciento.

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