El presidente de la Unión Europea (UE), Jean-Claude Juncker, convocó a los líderes del eurogrupo a reunirse en Bruselas este jueves a las 6 de la tarde para ultimar los detalles y dar el visto bueno al segundo rescate de Grecia.

La convocatoria, cursada por el Presidente del eurogrupo, indicó que Bruselas espera de manera inminente un acuerdo en Atenas sobre el ajuste exigido para recibir el nuevo rescate. Si el visto bueno se confirma, Grecia podrá recibir otros 130,000 millones de euros en préstamos internacionales.

A cambio deberá aceptar, entre otras medidas, un recorte del salario mínimo (uno de los más elevados de la UE) y de las pensiones complementarios, así como cumplir el calendario de reducción de número de funcionarios pactado en el rescate anterior.

Atenas necesita la ayuda internacional de la Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) para poder cerrar la reestructuración de su deuda negociada en los últimos meses con la banca internacional.

La reestructuración, que supondrá una quita de 50% para algunos acreedores internacionales, podría reducir en 100,000 millones de euros una deuda pública que supone 150% del PIB griego.

El financiamiento de Atenas seguirá dependiendo del resto de los socios de la zona euro y del Fondo Monetario Internacional. Los analistas sospechan que Grecia tardará años en poder mantenerse por sí misma y no descartan que pueda tener que abandonar la zona euro.

REUNIÓN INTERRUPIDA

En Atenas, la reunión de jefes de partidos de la coalición gubernamental griega se interrumpió al cabo de ocho horas sin llegar a un acuerdo político global sobre las medidas de austeridad propuestas por los acreedores del país, tras la partida del jefe del partido de extrema derecha, Laos.

Los tres partidos participantes en la reunión están de acuerdo en los puntos, menos en uno, según comunicó una fuente cercana al primer ministro Luca Papademos, que espera cerrar el acuerdo.

El punto de divergencia reside en la reducción de las jubilaciones, precisó una fuente gubernamental después de la reunión entre Papademos y la Troika, con el fin de cerrar un acuerdo antes de la reunión del eurogrupo prevista para hoy.