Es improbable que el Reino Unido consiga atraer la inversión internacional convirtiéndose en un paraíso fiscal cuando deje la Unión Europea (UE), indicó un memorándum interno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El director de impuestos de la OCDE, Pascal Saint-Amans, dijo que el Reino Unido podría usar su liberación de las reglas de la UE para reducir los impuestos corporativos, aunque el precio político sería elevado.

La posibilidad de que el país pueda reducir la fiscalización sobre los beneficios de las multinacionales, que también podría ayudarles a evadir impuestos sobre las ganancias logradas en otros países de la UE, ha sido abordada por expertos en contabilidad y políticas desde que los británicos decidieron dejar el bloque en un referéndum.

El impacto negativo del ?Brexit en la competitividad del Reino Unido podría empujarle a ser más agresivo en su oferta fiscal , afirmó en el documento Saint-Amans.

Avanzar en esa dirección podría convertir al Reino Unido en un tipo de economía como la de un paraíso fiscal , dijo, agregando que existen barreras prácticas y domésticas para impedir llegar a esta situación.

El Reino Unido ya está inmerso en un proceso para rebajar su tasa impositiva para las corporaciones en 17%, comparado con el promedio de alrededor de 25% del resto de países de la OCDE. La organización declinó comentar el memo.

Como parte de su declarado objetivo de convertirse en el país más competitivo a nivel impositivo entre el grupo de las 20 principales economías mundiales, Londres ya introdujo alivios fiscales que permiten a las compañías pagar menos impuestos en algunas ganancias, así como cero carga tributaria sobre utilidades de subsidiarias en paraísos fiscales.

Para mejorar de forma significativa su atractivo a las empresas, el Reino Unido tendría que recortar bastante su tasa impositiva o introducir un sistema de generosas reglas fiscales, indicó la OCDE.