El consumo de los hogares mexicanos registró una ligera desaceleración durante noviembre pasado, pues creció 3.3% a tasa anual desestacionalizada, de acuerdo con el Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este resultado es 0.5 puntos porcentuales menor que el registrado en el mes anterior, cuando creció 3.8 por ciento.

En su interior, el consumo de bienes y servicios de origen nacional creció 3.4%, prácticamente en línea con el resultado del mes anterior, cuando aumentó 3.5 por ciento. Tomando únicamente los bienes, su crecimiento fue de 1.6 por ciento.

Desaceleran importaciones

En tanto, los bienes de origen importado registraron una desaceleración durante noviembre, pues crecieron 4%, cuando en octubre su crecimiento fue de 7.6%, el segundo más alto del 2015.

El consumo privado siguió dando evidencia de un favorable desempeño del mercado interno, al mantener un ritmo de crecimiento anual muy dinámico, lo que ya se infería de los resultados recientes en materia de empleo, ventas minoristas, venta de autos y remesas de dinero , opinó Carlos González, analista de Grupo Scotiabank.

Para la analista de Grupo Financiero Ve Por Más, Mónica Pamela Díaz Loubet, si bien el indicador mantiene un rezago de dos meses, su publicación es ilustrativa en términos de segmentar el gasto de los hogares entre bienes nacionales e importados.

La analista indicó en un reporte que más allá de una preferencia estructural en el consumo, destaca que la depreciación del peso no haya impulsado las ventas de bienes producidos en México.

Explicó que 47.25% de las importaciones mexicanas proviene de Estados Unidos, lo que quiere decir que ese mismo porcentaje es el que se encuentra expuesto a la apreciación en el dólar estadounidense.

El mecanismo que debería operar aquí se encontraría relacionado con el encarecimiento de las mercancías importadas y el consecuente abaratamiento de los bienes mexicanos, pero los datos muestran justo lo contrario , agregó.

Detalló que lo que pareciera una ausencia de traspaso cambiario encuentra su explicación en aspectos como la falta de competencia entre bienes nacionales y extranjeros, pues en muchos de éstos (como los de cómputo) existe una ausencia de efecto sustitución, lo que aísla el efecto cambiario; además, el comportamiento expansivo en el crédito, así como el mayor empleo, han ejercido un contrapeso favorable a la apreciación del dólar.