Berlín.- El aumento de los costos de la energía y el combustible llevó inesperadamente a la inflación alemana a un 2.3% anual en febrero, agregando presión en el Banco Central Europeo para evitar un recorte de las tasas de interés.

En base mensual, los datos preliminares del martes mostraron que los precios al consumidor subieron un 0.7% tras un descenso de un 0.4% en enero. Eso se comparó con un pronóstico de consenso para un alza mensual de un 0,5% y una tasa de un 2.1% de inflación anual.

Una medida alternativa de inflación basada en el índice armonizado de precios al consumidor de Europa, que el BCE prefiere, mostró alzas aún más fuertes – 0.9% en el mes y 2.5% en el año -, después de una caída de 0.5% mensual y un alza de 2.3% en el año en enero.

"Los datos hacen aún menos probable un recorte de tasas por parte del BCE", dijo Christian Schulz de Berenberg.

" Los principales indicadores positivos y una estabilización de los préstamos bancarios y crecimiento monetario, combinado con la última alza de inflación, deberían ser argumento suficiente", añadió.

Equilibrar la política monetaria entre la fortaleza de la economía alemana y la debilidad de los países periféricos fue un problema para el BCE durante gran parte del año pasado, cuando el alza de precios en Alemania contribuyó a mantener la inflación del conjunto de la zona euro por encima de la meta.

El aumento en la inflación de febrero terminó con cuatro meses de moderación en las presiones de los precios.

Se espera que el BCE deje sin cambios en 1.0% su tasa de interés el mes próximo, tras señalar este mes que había indicios de estabilización en la economía de la zona euro, aunque muchos esperan mayores reducciones para más tarde en el año, posiblemente hasta un 0.5 por ciento.

Las cifras ensombrecen los optimistas datos de confianza del consumidor publicados más temprano en el día, los que mostraron que la confianza subió por sexto mes consecutivo para alcanzar un máximo de un año hacia marzo.

El temor ahora es que los consumidores alemanes puedan reducir el gasto para compensar los crecientes costos de la energía, frenando la economía cuando ésta depende del consumo privado para evitar una recesión.

"El alza de los precios de la energía claramente está teniendo un efecto negativo en el poder adquisitivo de los hogares, sobre todo porque se trata de un bien de uso diario", dijo Alexander Koch de Unicredit.

Recientes indicadores económicos sugieren que Alemania capeará el impacto de la crisis de deuda de la zona euro y evitará una recesión a pesar de contraerse el trimestre pasado.

El sólido mercado laboral del país ha ayudado a apoyar el gasto y los sondeos apuntan repetidamente al consumo privado como un área que puede resistir cualquier mala noticia.

No obstante eso, puede comenzar a desmoronarse si la inflación vuelve a una trayectoria ascendente.

La inflación anual sufrió una fuerte aceleración en el próspero estado de Baviera, al pasar a un 2.6% desde un 2.3 por ciento. El estado también vio la mayor alza interanual en costos de calefacción, un 20 por ciento.

El oriental estado de Brandenburgo también experimentó un alza similar, alcanzando un 2.5% frente a un 2.2% en enero.

La cifra nacional preliminar se basó en datos de seis de 16 estados, que representan más de la mitad de la población. Los datos finales para febrero se darán a conocer el 9 de marzo.

RDS