Colombia analiza elevar su endeudamiento con la banca multilateral más de lo que tenía previsto este año para atender las necesidades de liquidez derivadas de la emergencia que afronta por la propagación del coronavirus, dijo el miércoles el director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda.

La cuarta economía de América Latina ha desplegado un arsenal de medidas en coordinación entre el Gobierno y el Banco Central destinadas a proveer liquidez para atender a la población más necesitada, así como para financiar a los mercados y las empresas en busca de evitar una masacre laboral, pero expertos creen que no será suficiente.

Colombia no es el único país con este tipo de planes, pues el gobierno peruano también analiza endeudarse con organismos del exterior.

Dentro de lo que el Gobierno denomina sus "líneas de defensa", tiene previsto acelerar los desembolsos de una serie de créditos que concretó con algunos organismos multilaterales por 1,700 millones de dólares, previstos dentro del plan financiero para este año y pedir un monto adicional que aún no determinado, dijo César Arias, el director de Crédito Público.

"En el plan financiero teníamos una programación muy dispersa durante el año, pero hoy en día para hacer frente en este incremento en las necesidades de liquidez posiblemente vayamos a ir acelerando cada vez más esos desembolsos (y) También estamos evaluando nuevas formas que permitan incrementar esos montos".

"Creemos que con estas cuatro líneas de defensa (...) y potenciales solicitudes de ampliación estamos en buena posición de cubrir las necesidades que se están presentando, ¿qué sigue?, depende mucho del análisis de la situación, no hay que precipitarse", agregó en una entrevista virtual con Reuters.

Como primera medida, el Gobierno lanzó un paquete de alrededor de 18 billones de pesos (4,603.4 millones de dólares), equivalente cerca de un 1.8% del Producto Interno Bruto (PIB), provenientes de varios fondos de ahorro para programas de bienestar social destinados a familias, jóvenes y ancianos vulnerables.

Revisión del déficit

Además, lanzó una capitalización de un fondo para garantizar los créditos de empresarios con la banca privada hasta por 80 billones de pesos (20,459.5 millones de dólares), entre 7 y 8 puntos del PIB, valorado en cerca de 1,200 billones de pesos (306,893.5 millones de dólares)

Si bien, Arias se abstuvo de estimar en cuánto aumentaría el déficit fiscal del país, proyectado originalmente por el Gobierno en un 2.2% del PIB para este año, admitió que es coherente esperar una revisión, dependiendo de lo que decida un comité independiente de la regla fiscal, que se reunirá antes de finalizar abril.

La regla fiscal establece unas cláusulas de mayor déficit por un menor crecimiento económico y eventos de crisis que lleven a la caída de los ingresos, como el desplome de los precios del petróleo.

"Hasta el momento esas cláusulas no se han activado (...), ellos tomarán su decisión y tendremos una nueva trayectoria de déficit fiscal con base en el comportamiento de esas variables", dijo Arias.

Para Andrés Pardo, economista y exasesor del presidente Iván Duque, el déficit fiscal subiría a entre un 4.0% y 4.2% del PIB este año debido a la crisis.

Ya la semana pasada la agencia calificadora Fitch redujo la calificación crediticia del país, y su par S&P rebajó a negativo el panorama de su nota, ante el impacto adverso de la pandemia del coronavirus y de la caída de los precios del petróleo en el crecimiento económico del país y en sus cuentas fiscales.

Por su parte el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, reveló en una intervención virtual ante congresistas que los análisis indican que un mes de aislamiento obligatorio puede costarle al país seis puntos del Producto Interno Bruto.

"Sin duda este segundo trimestre va a ser el peor de nuestra historia", afirmó el ministro.