El dinero en efectivo que está en circulación en México cerró el año 2020 en el punto más alto desde que se tiene registro, de acuerdo con cifras del Banco de México al corte del 31 de diciembre.

Información contenida en el Estado de cuentas semanal del banco central muestra que la base monetaria integrada por billetes y monedas en circulación, así como depósitos bancarios de cuenta corriente, aumentó 4,272 millones de pesos en la semana del 25 al 31 de diciembre; lo que significa que estuvieron en circulación 2 billones 118, 243 millones de pesos.

Esta cifra significó una variación de 21.6% respecto de la observada en el mismo periodo del año pasado.

En el comunicado, el Banco de México sostuvo que este incremento consistente y semanal en la demanda de base monetaria, es explicado por los“factores asociados a las medidas sanitarias implementadas en el país, que habrían aumentado la demanda de efectivo por parte del público como medio de pago”. Y también incorpora “la mayor demanda de efectivo por efecto estacional asociado al día feriado del 1 de enero”.

En efecto, esta preferencia por activos monetarios líquidos, inició en la semana del 27 de marzo al 3 de abril, cuando la demanda de base monetaria, experimentó su primer aumento anual de doble dígito, de 11.04 por ciento. A partir de ahí, no se ha suavizado la demanda de billetes y monedas.

Este incremento ha sido recogido por los Reportes Trimestral esque presentó el Banco de México en junio, y noviembre donde argumentaron que se ha presentado una “mayor demanda de activos monetarios líquidos por motivos precautorios tanto de hogares como de empresas (...) como resultado de los choques asociados con la pandemia de Covid-19”.

Parte del estímulo

El Director para América Latina en Moody´s Analytics, Alberto Coutiño, explicó a finales del año pasado que este exceso de dinero en la economía es también parte de la estrategia monetaria de estímulo económico, pues favorece la oferta de crédito.

Pero alertó que debe acomodarse a la baja de tasas que ya se ha completado, pues de otro modo, encontrará dos vías de escape: un aumento de importaciones por el mayor poder de compra y un estímulo en la demanda.

El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León ha sido cuestionado al respecto, y se ha limitado a decir que el banco central responde a la obligación legal de satisfacer la demanda de billetes y monedas del público.

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