El presidente de Estados Unidos (EU), Joe Biden, anunció un acuerdo entre los partidos republicano y demócrata en el Senado estadounidense por un valor de 1.2 billones de dólares para renovar las carreteras, puentes y autopistas del país y ayudar a estimular la economía, lo que supone un gran avance en uno de sus principales objetivos de política interior.

“Tenemos un acuerdo”, dijo Biden a periodistas, flanqueado por los senadores demócratas y republicanos que redactaron la propuesta de infraestructuras tras meses de negociaciones de la Casa Blanca con los legisladores.

Los 579,000 millones de dólares en nuevos gastos incluyen importantes inversiones en la red eléctrica, servicios de Internet de banda ancha y ferrocarriles de pasajeros y mercancías.

Sin embargo, no incluye otras prioridades de Biden y los demócratas progresistas, como el nuevo gasto en atención sanitaria a domicilio y cuidado de los niños, que Biden calificó de “infraestructura humana”.

Los demócratas, que controlan el Congreso por un estrecho margen, pretenden cubrir esas áreas en otro paquete de gastos que quieren maniobrar en el Senado sin los votos de los republicanos.

“Este acuerdo significa millones de puestos de trabajo bien remunerados (...) Pero también nos indica, y al mundo, que la democracia estadounidense puede funcionar, y por eso representa un importante paso adelante para nuestro país”, comentó Biden.

No se consiguió todo

Uno de los miembros del grupo bipartidista de 21 senadores que negoció el acuerdo, el republicano Rob Portman señaló: “No conseguimos todo lo que queríamos, pero llegamos a un buen consenso”.

Por su parte, el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, que fue informado del plan a primera hora del jueves, no respondió a las preguntas sobre si respaldaría la iniciativa.

La propuesta del plan a ocho años contiene 109,000 millones de dólares para carreteras, puentes y grandes proyectos, 73,000 millones de dólares para infraestructuras eléctricas, 66,000 millones de dólares para ferrocarriles de pasajeros y de mercancías, 65,000 millones de dólares para el acceso a la banda ancha, 49,000 millones de dólares para el transporte público y 25,000 millones de dólares para aeropuertos, según un comunicado de la Casa Blanca.

Las inversiones se pagarían a través de más de una docena de mecanismos de financiamiento, incluyendo 100,000 millones de dólares en ingresos fiscales estimados por una mayor fiscalización del Servicio de Impuestos Internos, el dinero no utilizado de la ayuda para el Covid-19 y los fondos del seguro de desempleo devueltos por los estados.

Los miembros demócratas y republicanos del grupo se mostraron muy animados, riendo y sonriendo juntos ante los micrófonos en la entrada de la Casa Blanca.

El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, dijo que apoyaba las líneas generales del acuerdo, pero que quería ver los detalles. También señaló que el proyecto de ley de 1.2 billones de dólares centrado en la infraestructura física no obtendría los votos demócratas necesarios para aprobarlo sin un paquete adicional que aborde cuestiones sociales, incluida la asistencia sanitaria a domicilio.

“Todos los partidos entienden que no conseguiremos los votos suficientes para aprobar ninguno de los dos, a menos que tengamos los votos suficientes para aprobar ambos”, señaló Schumer.