Con la información económica disponible hasta ahora,  y transcurridos once meses de 2020, Banco de México (Banxico) divulgó un escenario central para su estimación del Producto Interno Bruto (PIB) de este año, donde prevé una contracción de  8.9 por ciento.

Esta proyección se enmarca en un  intervalo del pronóstico que va de -9.3 a -8.7 por ciento.

En la presentación del Informe Trimestral, el Gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León comparó este escenario central con los pronósticos previos divulgados en agosto, y advirtió que es más cercano al que plantearon entonces, donde previeron una forma de la recuperación en “V”. En agosto, había tres escenarios posibles para el comportamiento del PIB, y uno de ellos contemplaba un desplome del PIB de 12 por ciento.

En la conferencia vía webex, el banquero central informó que para el año entrante anticipan como escenario central un desempeño positivo del PIB en 3.3 por ciento. Este escenario descarta una segunda ronda de cierre de actividades, y está encuadrado en un amplio intervalo para el pronóstico que va de 0.6 a 5.3 por ciento.

Por tratarse del último Informe Trimestral, el Banco de México presentó su proyección del PIB para 2022 donde anticipa “un crecimiento inercial” de 2.6 por ciento.

También destacó que estos escenarios centrales para el PIB presentan importantes riesgos a la baja.

  • Que se prolongue el distanciamiento social.
  • Episodios adicionales de volatilidad financiera.
  • Insuficientes medidas de apoyo a nivel nacional e internacional.
  • Las secuelas causadas por la pandemia más permanentes para la economía.
  • Reducciones en la calificación de deuda soberana y de Pemex.
  •  Un entorno de incertidumbre interna que siga afectando la inversión.

Ordenar mercado, eje de política monetaria

El Gobernador de Banco de México explicó que la Junta de Gobierno ha buscado conducir la política monetaria de tal forma que pueda propiciar el funcionamiento ordenado del mercado, con el objetivo de preservar el poder adquisitivo.

Reconoció que Banco de México enfrenta un entorno más complicado que otros bancos centrales que han tenido una brecha negativa del producto como México pero la inflación por debajo de la meta, lo que les ha permitido tener otros elementos monetarios para poner en su economía.

“Nosotros hemos tratado de identificar el balance que mejor reconcilia los choques que estamos enfrentando con el cumplimiento de nuestro mandato y en plena conciencia del entorno complejo que se enfrenta a nivel global”.

Inflación y Covid

Banco de México estimó que la inflación promediará al cierre del año una variación anual cercana al 3.3%, con lo que ajustó ligeramente el pronóstico previo que estaba en 3.7 por ciento.

Para el año próximo, previeron que será en el segundo trimestre cuando se presentará un pico en la variación del INPC, cuando llegará a un nivel de 4.3 por ciento.

Estos escenarios están enmarcados en cuatro riesgos al alza: persistencia de la inflación subyacente en niveles elevados, episodios de depreciación cambiaria, aumento de la demanda de ciertos bienes en el contexto de la contingencia sanitaria, que los precios de energéticos se sitúen en niveles mayores a los anticipados.

Sobre el aumento consistente de precios en medicamentos y productos de salud, el Gobernador explicó que “responden a un ajuste derivado de la emergencia (sanitaria) que estamos enfrentando”.

Los efectos de segundo orden en la inflación se presentan si la actividad económica crece por arriba de la tendencia. Y “dada la contracción de la actividad económica es difícil pensar en efectos de segundo orden generalizados”.

ymorales@eleconomista.com.mx