El gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, anticipó que las actualizaciones aplicadas al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco, refrescos, gasolinas y diesel generarán “un chipotito” en la inflación de los primeros meses del año.

Indicó, sin embargo, que esa eventualidad tendrá un impacto transitorio y la trayectoria de precios retomará su camino a la baja.

Al participar en el Seminario número 27 de Perspectivas económicas del ITAM, el banquero central argumentó que la inflación en México ha entrado en un proceso de estabilización tras 16 años de contar con el objetivo puntual de 3%, lo que atribuye “al ejercicio pleno de la autonomía del Banco de México” y evidencia el cumplimiento de la obligación constitucional que tiene el banco central, de preservar el poder adquisitivo de la moneda.

Al presentar su diagnóstico económico y financiero, destacó que la llegada de la inflación en 2019 a uno de los dos niveles más bajos en 50 años, de 2.83%, puede atribuirse de manera importante a la presión muy baja que ejerció la inflación no subyacente, que suele ser más volátil, pues incluye precios energéticos y agropecuarios.

Resaltó que por un hecho inédito, en 2019 ninguno de los dos subíndices ejercieron presión, lo que podría ser un indicativo de que se puede rebotar en cualquier momento.

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