Bank of America (BofA) recortó el martes sus perspectivas sobre el crecimiento económico de China por segunda vez en dos meses, bajo el argumento de que el banco central se ha demorado en actuar tras una crisis energética que afectó al enorme sector industrial del país.

BofA redujo su pronóstico del Producto Interno Bruto (PIB) para China para este año a 7.7 desde 8.0%, y recortó su pronóstico del PIB para 2022 a 4 desde 5.3 por ciento.

El banco estadounidense espera que el crecimiento se estabilice para el 2023 en 5.3%, ligeramente por debajo de su pronóstico anterior de 5.8 por ciento.

La segunda economía más grande del mundo parecía haber superado la pandemia de Covid-19, pero el impulso se está enfriando debido a las duras respuestas a los nuevos brotes de la variante Delta del virus, los cuellos de botella de las cadenas de suministro y los problemas de deuda en el sector inmobiliario.

“Si bien creemos que los legisladores chinos comenzaron a ponerse al día a finales de septiembre, en nuestra opinión, puede pasar bastante tiempo para que se sienta el impacto de las nuevas medidas implementadas”, indicó un informe de la correduría.

Las autoridades han implementado algunas medidas para garantizar el suministro de carbón y electricidad, pero se prevé que la escasez de energía afectará la producción industrial durante uno o dos meses más.

A eso se suman las preocupaciones sobre los efectos secundarios de un incumplimiento del gigante inmobiliario Evergrande sobre sus deudas. El endeudamiento de la empresa llega a 305,000 millones de dólares.

BofA dijo el martes que prevé que el Banco Popular de China recortaría su tasa preferencial de préstamos para fines de este año. Además de que el gobierno implementará estrictos controles crediticios en el sector inmobiliario.

Precio del carbón cae

Los precios del carbón en China se desploman desde sus niveles récord mientras gobierno evalúa una intervención

Los futuros del carbón en China cayeron hasta 8% en las operaciones nocturnas del martes, mientras el gobierno dijo que está buscando formas de intervenir y hacer que los precios récord del combustible vuelvan a bajar a un “rango razonable”.

El contrato de carbón térmico más negociado en la Bolsa de Materias Primas de Zhengzhou, para entrega en enero, cayó a 275 dólares, en medio de una creciente crisis de energía y la llegada del clima frío.

La caída de 8% en los futuros del carbón fue la más abrupta desde agosto, aunque los precios siguen acumulando un alza de 260% en el 2021, lo que ha impactado a pequeños y grandes consumidores en sus facturas eléctricas.

La liquidación se produjo después de que la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) dijo que la intervención del gobierno en los precios del carbón se discutió en la reunión de productores clave, la asociación de la industria y el Consejo de Electricidad de China el martes.

La escasez de carbón, el principal combustible de China para la generación de energía, ha provocado el racionamiento de la electricidad para la industria en muchas regiones chinas y ha mermado el crecimiento económico del gigante asiático.

Recientemente, algunas fábricas chinas tuvieron interrupciones en sus operaciones y otras hicieron ajustes en sus horarios por falta de luz.

En esto influyen una serie de factores que incluyen el aumento rápido de la demanda posterior a la pandemia, inventarios escasos, suministros afectados por el clima extremo y las disrupciones en cadenas de abasto relacionadas con el transporte.

“El actual aumento de precios se ha desviado completamente de los fundamentos de la oferta y la demanda”, dijo la CNDR. “Se acerca la temporada de calefacción y el precio sigue mostrando una tendencia alcista adicional irracional”.

La ley china permite que el Consejo de Estado, el gabinete chino y los gobiernos regionales limiten las tasas de ganancia y establezcan límites cuando los precios de bienes o servicios importantes suban drásticamente.