El Banco Central de Brasil aumentó este miércoles la tasa de interés referencial en 100 puntos básicos por segunda ocasión seguida y apuntó hacia un rango restrictivo a medida que enfrenta la creciente inflación con el endurecimiento monetario más agresivo del mundo.

El comité que fija las tasas, conocido como Copom, decidió de forma unánime subir la tasa de interés Selic a un 6.25 por ciento. Veinticinco de 35 economistas consultados por Reuters pronosticaron dicha alza, con nueve estimando un alza incluso más agresiva.

El Copom señaló otro aumento de la misma magnitud en octubre, detallando en su comunicado de política monetaria planes "para que el ciclo de ajuste monetario avance hacia territorio restrictivo".

La decisión coloca a Brasil en la primera línea de una batalla global contra la escalada de los precios al consumidor, aumentando su tasa de referencia desde un mínimo histórico de 2% a inicios de año a medida que la inflación a 12 meses coquetea con los dos dígitos.

Una debilitada moneda local y las dudas sobre el panorama fiscal de Brasil han obligado al Banco Central a adoptar un enfoque de línea dura, según muchos economistas.

Las crecientes expectativas de un alza de tasas el próximo año por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos han aumentado la presión sobre los mercados emergentes.

Sin embargo, algunos advierten que el fuerte endurecimiento monetario en Brasil ahogará un repunte económico en la mayor economía de América Latina, frenando el crecimiento y alentando políticas más populistas del presidente Jair Bolsonaro mientras busca la reelección en 2022.