La brusca caída del PIB de México en el 2019, de 0.1%,  sienta un precedente de lento desempeño para el 2020, que puede motivar que la recuperación se ubique entre 0.6 y 0.7 %, advirtieron economistas y estrategas de inversión global. / El economista en jefe de BNP Paribas para México y Colombia, Joel Virgen, explicó que los datos evidencian que “la economía se mantuvo estancada en el 2019”.

Este hecho no permite anticipar un  punto de inflexión o cambio en la tendencia de la actividad para este año.  “Nos lleva a pensar que no hay una señal de repunte económico, y a refrendar nuestra expectativa de crecimiento debajo del consenso de analistas y del gobierno, en 0.6% para el 2020”, dijo.

Desde su perspectiva, la tracción de la actividad económica en este año se encontrará en la recuperación de las manufacturas de Estados Unidos y el impulso que podrían dar a México.

A nivel interno, considera que el desempeño del consumo será el que podría apuntalar el avance de la economía, alentado principalmente por el flujo de remesas que seguirán constantes.

Por su parte, el jefe de Research para América Latina en Barclays, Marco Oviedo, explicó que el dato preliminar del PIB en el 2019 no deja mucho espacio para anticipar un mayor impulso para el desempeño de este año, descartó una mejoría en el sector industrial, donde la construcción siguió en caída libre, y anticipa que seguirá la tendencia negativa en ese sector que aporta casi 30% del PIB, si se toma en cuenta la limitada confianza de los inversionistas y la acotada disponibilidad de recursos públicos para estimularla.

Coincidió con el estratega de BNP Paribas en que la mayor parte de la recuperación esperada para este año vendrá de la demanda externa, pero matizó que con la emergencia por el coronavirus es difícil avizorar el impacto que tendrá en el comercio los primeros meses del año.

En Barclays, también anticipan que la economía registrará este año una recuperación de 0.6 por ciento.

Andrés Abadía, economista senior para América Latina en Pantheon Macroeconomics, dijo que el gobierno mexicano tendrá que generar el ambiente necesario para impulsar la confianza de los inversionistas o la economía se enfrentará a un escenario de tasas muy pobres de crecimiento.

Esta consultoría internacional mantiene la expectativa de que este año el PIB crecerá 0.7%, pero “los riesgos están inclinados a la baja”, agregó.

Infraestructura y T-MEC, señales

Andrés Abadía considera que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que recién ratificó el Congreso de Estados Unidos, ayudará a la reactivación parcial de la confianza, pero acotó que tendrán que pasar varios trimestres antes de ver un cambio real en los números del sector manufacturero.

Con él concuerdan los expertos de BNP Paribas y Barclays. De acuerdo con Marco Oviedo, los inversionistas están a la espera de una señal clara que les abra la puerta a sectores de alto retorno, como el energético. Sostuvo que el T-MEC ayudará a destrabar el flujo de inversión extranjera, pero anticipa que pegará más en el mediano plazo.

Joel Virgen consignó que siguen a la espera del complemento al plan de infraestructura que aún no se presenta.

No es sorpresa

Por su parte, Eduardo Osuna, vicepresidente y director general de BBVA México, comentó que la caída del PIB “no es sorpresa, pues va en línea con lo esperado y con lo que había crecido en los últimos trimestres”.

“El dato es lo que se estaba esperando, y lo que estamos viendo hacia adelante es un año mejor que el anterior. Nuestra proyección de crecimiento es de 1.5%”, añadió.

Explicó que este estimado de crecimiento de BBVA responde a temas como la ratificación del T-MEC, lo que dará certidumbre y retomará los ritmos de inversión tanto pública como privada.

“Estamos esperando que sí haya una nueva oleada de inversión, una vez que haya certidumbre en términos del tratado. Estamos viendo un cambio de tendencia de los inversionistas mexicanos, y con empresas con mayor certidumbre de dónde estamos parados”, expuso.

Puntualizó que para que la economía mexicana crezca más tiene que haber mayor inversión tanto pública como privada, y esto tiene que ver con mayor certidumbre. (Con información de Edgar Juárez)

Sector industrial, factor esencial

La debilidad que muestra la actividad industrial por 14 meses consecutivos es uno de los factores esenciales que contrajo al PIB durante el 2019, ya que la manufactura, la construcción, la distribución, extracción y generación de petróleo, gas y electricidad, además de la minería en su conjunto, representan cerca de 28% de la economía mexicana, explicó José Luis de la Cruz, director del Instituto para el desarrollo Industrial y el crecimiento Económico.

El sector de la construcción suma año y medio de contracción económica, que aunado a la falta de inversión y freno de recursos en la infraestructura propició esa caída de la economía mexicana, aseveró.

La menor actividad industrial comenzó por ahí, pero “si le agregamos la desaceleración de la industria manufacturera en algunos rubros que ya llegan a la parte automotriz, y esta industria ya es un elemento que se ve afectado por la menor dinámica económica, entonces a la parte interna se le agrega que desde el exterior llega, con debilidad la fabricación automotriz, autopartes, maquinaria y equipo y la parte de electrónica y equipo eléctrico”, refirió.

De la Cruz consideró que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene que reconocer la situación en que se encuentra el sector productivo y la economía en general, y posteriormente llegar a acuerdos. (Con información de Lilia González)

[email protected]