Las nuevas tarifas arancelarias recientemente anunciadas por Estados Unidos, México, Canadá y la Unión Europea “son factores negativos” para el perfil crediticio de México y podrían afectar las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), advirtió Moody’s.

“Considerando que siguiera la escalada de la tensión comercial entre, México y Estados Unidos, podría generarse un retraso mayor en la negociación del TLCAN 2.0 y aumentaría sin duda la probabilidad de una disolución del acuerdo”.

Ésta es la agencia calificadora que tiene a México con la nota crediticia más alta, en “A3/perspectiva Estable”, que es cuatro escalones arriba del grado de inversión. Y apenas el 11 de abril pasado retiró la advertencia de que estaba en riesgo de un recorte en la calificación.

En un comentario sectorial, el analista soberano, Jaime Reusche, explicó que el impacto económico para México de la aplicación de aranceles al acero y aluminio de importación hacia Estados Unidos, tendrá “un impacto limitado”.

Incluso estima que aun cuando estos aranceles “incrementarán los precios de estos bienes importados, el impacto en la inflación será menor”.

Sin embargo, destaca que estas medidas y la respuesta que ha dado México, “pueden dar paso a barreras comerciales más importantes y disruptivas”. Y es en este punto, donde advierten afectaciones al TLCAN y al perfil crediticio de México.

En la nota, indican que el impacto económico de la ofensiva mexicana a la importación de ciertos productos será negativo “pero marginal”.

“Exportaciones de este país hacia México por un monto de hasta 25,000 millones de dólares se verían afectadas por los nuevos aranceles mexicanos, lo que representa un poco más de 0.1% del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos”.

0.3% del PIB, castigo para México

El efecto de los aranceles al acero y aluminio mexicano que impuso Estados Unidos será limitado en la economía, vaticina.

Admite que sí van a generar presión al precio final que pagan los consumidores, y aun cuando es un efecto menor, “no debería pasarse por alto ante el proceso desinflacionario que se está llevando en México desde hace unos meses recientes”.

“Las tarifas en aluminio de exportación no tendrán un impacto material en la actividad económica, tan sólo en la cuenta de las exportaciones con EU representan apenas 1.6% del flujo total de ventas hacia Estados Unidos”.

Mientras la exportación de aluminio representa 0.3% del total de la canasta de exportación, según datos de la UN Comtrade.

Cerca de 0.1% del PIB, impacto en EU

El impacto económico inmediato de moverle las tarifas a Estados Unidos será negativo, pero marginal, refiere el analista.

Excluyendo el maíz, que no está incluido en los nuevos aranceles, las importaciones de productos estadounidenses a México, significaron en el 2017, 14,000 millones de dólares, precisa la agencia.

Las exportaciones de México, incluyendo artículos de acero generan otros 10,000 millones de dólares para los productores de Estados Unidos.

El comercio en otros bienes, que también será gravado con estas tarifas, están estimadas en unos 100 millones de dólares (0.1 billón). En total, estimamos que el valor práctico de estos aranceles en la economía de Estados Unidos sería poco superior a los 24,000 millones de dólares, según sus cuentas. Esto es, cerca de 0.1% del PIB de Estados Unidos.

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