Alejandro Werner se retira de su cargo como Director del Departamento del Hemisferio Occidental en el Fondo Monetario Internacional (FMI) a partir del próximo 31 de agosto.

En un comunicado, la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva informó que el funcionario mexicano planea jubilarse del organismo tras un servicio de ocho años como responsable de los asuntos relativos a la región de América Latina y el Caribe.

Con su salida del FMI, continúa reduciéndose la presencia de funcionarios mexicanos en puestos clave de organismos internacionales, pues como se recordará, el 31 de mayo termina también el tercer periodo del Secretario General de la OCDE, el mexicano José Ángel Gurría.

El FMI informó que la búsqueda del sucesor iniciará en breve.

Werner Wainfeld concedió una entrevista a El Economista el pasado 18 de abril, donde accedió a conversar sobre la relevancia de impulsar una reforma tributaria creíble cuya ejecución debería programarse cuando la recuperación esté bien encaminada.

“Dado que la recaudación de impuestos no petroleros de México se mantiene notablemente por debajo de la de sus pares, dicha reforma tributaria debería buscar mejorar el desempeño del IVA, ampliar la base y mejorar la eficiencia y la progresividad”.

Remesas e inflación

En la entrevista consignó que el sólido flujo de remesas a México del año pasado también estuvo impulsado por el cambio en los canales para el envío de recursos. Ante el cierre de fronteras, los trabajadores mexicanos tuvieron que utilizar canales formales para sus envíos.

El funcionario de origen argentino pero con ciudadanía mexicana, insistió en la relevancia de mantener la política monetaria acomodaticia mientras se asegura que las expectativas de inflación se mantengan bien ancladas. Esto porque 80% de los préstamos a las empresas en el país, son tasa flotante.

El estímulo que no llegó

Desde enero de este año, Werner Wainfeld sostuvo en una conferencia de prensa del ITAM, su alma máter, que el tamaño de la crisis por Covid-19 demandaba una mejor implementación de políticas contracíclicas, tanto fiscal como monetaria.

En la conversación con El Economista documentó su dicho en datos contenidos en el reporte Monitor Fiscal de abril de 2021, donde aseveró:

“La respuesta fiscal de México a la pandemia ha sido modesta en comparación con sus pares de mercados emergentes (ME). Como resultado, no solo ha experimentado una contracción relativamente profunda, sino que también está experimentando una recuperación de dos velocidades”.

Sobre Banco de México dijo que tenía espacio para hacer algo más, “si no para estimular a la economía en 2020, sí pudo haber ayudado al flujo y capitalización de la deuda que se esta renegociando para limitar así el deterioro de los balances en las empresas”.

Línea de Crédito Flexible

En las pasadas Reuniones de Primavera del FMI, subrayo que “parece que no hay momento más apropiado que ahora para usar un mecanismo contingente como el que tiene abierto México con el FMI (la Línea de Crédito Flexible) tras una caída del PIB como la que registró el mundo”.

Reconoció que las autoridades mexicanas no han tenido acercamiento alguno con el FMI para dialogar ni comentar ninguna inquietud sobre el uso o destino de la Línea de Crédito Flexible por 61,000 millones de dólares.

Y esclareció que “fue la autoridad fiscal en Colombia, su oficina del manejo de deuda” quien decidió como utilizar la Línea de Crédito para financiar el incremento del déficit en 2020 y que ellos, “en el Fondo, consideramos que fue un manejo apropiado y preventivo”.

Alejandro Werner otorgó cinco entrevistas a El Economista como Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, cuatro de ellas en Washington y la más reciente, en línea.

ymorales@eleconomista.com.mx

kg