El presidente argentino Alberto Fernández tendrá hoy viernes en Roma su primer encuentro cara a cara con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, quien llega a la capital italiana para participar de un seminario organizado por el Vaticano, y del que participará también el ministro Martín Guzmán.

Fernández recibirá en el Sofitel del Villa Borghese a la economista búlgara, momentos antes de que esta acuda a la Pontificia Academia de Ciencias Sociales (PACS) para acompañar junto a Guzmán y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, un seminario convocado para discutir con importantísimas figuras el rediseño de la arquitectura financiera internacional, el cambio climático y el endeudamiento soberano.

El encuentro con Georgieva será la única actividad oficial del presidente el viernes, que se reservó este día con la expectativa del encuentro para coronar un periplo de seis días dedicado a reposicionar a la Argentina y lograr comprensión -un "sentido común", como dice Guzmán- de la endeble situación macroeconómica argentina para así lograr un "puente de tiempo" antes del 31 de mayo y no caer en default con el Club de París, y luego conseguir un programa de facilidades extendidas con el FMI para repagar la deuda de 44,500 millones de dólares.

Fernández espera con expectativa la primera reunión presencial con la titular del Fondo, adonde cree que hay comprensión para con su administración. A sus allegados, el jefe de Estado les ha manifestado confianza en que, poco a poco, va "saliendo adelante y resolviendo temas". Pero igual prefiere cautela y postergar anuncios.

En la antesala de su encuentro con Georgieva, Fernández fue enfático con su equipo en que no hay margen para concesiones. Consultado por los periodistas, en su entorno negaron que el Fondo o los países con los que se reunió en esta gira hayan exigido la puesta en funcionamiento del mecanismo de consulta y revisión que estipula el Artículo IV del Estatuto del organismo.

Tras ver al Papa, el presidente argentino recaló brevemente en su hospedaje para salir al mediodía hacia el presidente italiano, Sergio Mattarella, y más tarde ir a un encuentro de sumo interés para la Argentina con el flamante premier y extitular del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.

Al cierre de la gira europea, el presidente y su equipo avizoraban, por las conversaciones mantenidas, que una vez cerrado un acuerdo con el FMI, sea cuando esto ocurra, varios países del viejo continente liberarán financiamiento a tasas menores para que empresas de su bandera puedan obtener recursos.