El deterioro en la calificación soberana es el mayor peligro interno para el sector financiero que encuentran los directores de administración de riesgo de 136 instituciones como afores, aseguradoras, bancos comerciales, de desarrollo, casas de bolsa y fondos de inversión consultados por el Banco de México en la Encuesta Bienal más reciente.

Este riesgo recibió 70% de las respuestas de los gestores de riesgo consultados por el banco central entre el 26 de octubre y el 13 de noviembre, una proporción que es casi el doble (39%) de las respuestas que identificaron este mismo riesgo en la encuesta de abril-mayo.

El propio banco central ha explicado que un recorte en la calificación soberana suele conducir a un incremento en las primas de riesgo país, lo que encarece los costos de financiamiento tanto para entidades relacionadas con el sector público como para empresas que operan en México.

De acuerdo con los resultados de la citada Encuesta, el segundo mayor riesgo mencionado fue el deterioro en las perspectivas de crecimiento de la economía mexicana seguido por el desgaste de las finanzas públicas. Situaciones que recibieron 68 y 56% de las menciones por parte de los consultados.

En la misma encuesta, los administradores de riesgo destacaron a los fallos cibernéticos y tecnológicos como la principal fuente de preocupación de eventos no financieros, al concentrar 78% de las respuestas.

Riesgo en carteras

Al preguntarles si preveían un aumento en las expectativas de riesgo, el 83% estimó un aumento en el riesgo de crédito que contrasta con 97% previsto en el primer semestre del año pasado.

El 51% estimó un riesgo operacional que también resultó inferior a 65% previsto en abril y el 37% estimó un riesgo de mercado vía tasas, que es menor al 47% estimado por ellos mismos en la primera mitad del año pasado.

Evento sistémico en la mira

Los resultados evidencian que dos terceras partes de los directivos consultados  por el banco central consideran que la posibilidad de que se presente un evento sistémico en los siguientes 12 meses es alta. Cabe recordar que dicha encuesta se levantó entre octubre y noviembre, lo que significa que el plazo estimado se cumpliría en esos últimos meses del 2021, si aciertan con el pronóstico.

Poco menos de la mitad considera alta la probabilidad de observar eventos que afecten la estabilidad financiera en el largo plazo, de más de un año.

La próxima encuesta de este tipo podría realizarse a fines de abril de este año, al cumplirse 12 meses del choque financiero por la incertidumbre generada por el Covid-19.

La encuesta consta de una serie de preguntas agrupadas en cuatro bloques: Principales fuentes de riesgo financiero internos, externos y no financieros. La percepción de la ocurrencia de un evento de alto impacto que pudiera afectar el buen desarrollo del sistema financiero a diferentes plazos. Las expectativas que tienen las instituciones respecto a los principales riesgos idiosincrásicos que enfrentan y aspectos vinculados a la administración de riesgo.

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